Dos agentes de la Policía Local de Palma
Seguridad ciudadana
Palma destina uno de cada cuatro euros a seguridad y cuenta con un presupuesto récord de 136 millones
El consistorio incorporará 375 nuevos agentes hasta final de legislatura mientras prepara una reforma estructural de la Policía Local empañada por las quejas sobre la falta de avances
Uno de cada cuatro euros del presupuesto del Ayuntamiento de Palma se destina a seguridad ciudadana. El área superará este 2026 los 136 millones de euros, la cifra más alta de la historia municipal, destaca el consistorio gobernado por el alcalde del PP, Jaime Martínez, que defiende que la seguridad es una «prioridad transversal» de su mandato.
La inversión se ha traducido, según el equipo de gobierno, en más agentes en la calle, mejora de infraestructuras, incremento de medios materiales, incorporación de nueva tecnología y un modelo adaptado al siglo XXI.
La evolución presupuestaria ha ido en ascenso en la última década, aunque el salto más acusado ha sido a partir de 2024. Según los datos recabados por El Debate, entre 2016 y 2019 el crecimiento fue sostenido y moderado y el presupuesto pasó de 70,6 millones de euros en 2016 a 78,7 millones en 2019, aunque con incrementos anuales progresivos y sin grandes variaciones.
Fue en 2020 cuando se produjo el primer repunte relevante, hasta los 86,3 millones. En 2021 se registró un ligero ajuste a la baja, hasta 85,5 millones, pero en 2022 y 2023 volvió a aumentar hasta los 89,1 millones en el último ejercicio.
El punto álgido se produjo en 2024, cuando la partida inicial alcanzó los 97,9 millones y se añadió una partida extraordinaria de 14 millones por el rescate del parque. El año pasado, el presupuesto creció aún más -116,7 millones- y la dotación para el rescate del parque aumentó hasta 23,18 millones. La previsión para este 2026 son 136 millones, el dato más alto de toda la serie histórica.
375 nuevos agentes hasta 2027
El compromiso inicial del gobierno municipal era incorporar 300 agentes a lo largo de la legislatura. Finalmente, la cifra alcanzará los 375, es decir, 75 por encima del objetivo anunciado al comienzo del mandato.
En concreto, desde la llegada a la alcaldía de Jaime Martínez se han incorporado 50 policías. A ellos se sumarán la próxima semana, entre febrero y marzo de 2026, otros 55 agentes correspondientes a la convocatoria de 2024.
En 2025 se aprobaron 170 nuevas plazas. De ellas, 35 iniciarán el periodo de prácticas a finales de febrero de 2026 y las 136 restantes lo harán en junio. Además, ya se han publicado en el Boletín Oficial de las Illes Balears (BOIB) otras 50 plazas correspondientes a 2026, y el plan prevé 50 más en 2027. El consistorio calcula que, en total, entre 2023 y 2027 se habrán incorporado 375 nuevos agentes.
Reordenación interna y protesta sindical
En paralelo al refuerzo de plantilla, el Ayuntamiento ha puesto en marcha el nuevo Plan de Ordenación de la Policía Local, la primera gran reforma estructural del cuerpo en más de 15 años. El alcalde lo presenta como una reorganización profunda para establecer un modelo operativo estable y «blindado jurídicamente» que evite la inestabilidad de etapas anteriores.
Pero la iniciativa ha generado polémica en algunos sectores por la falta de avances visibles. Un malestar que se ha hecho patente este jueves con una manifestación de alrededor de 200 policías que reclaman que el Plan de Ordenación se materialice de forma inmediata.
El Ejecutivo municipal sostiene que es el primero en afrontar «con responsabilidad» esta reorganización interna y achaca los plazos a la necesidad de blindar el documento contra futuras impugnaciones legales. Asegura que los sindicatos están informados y que los canales de negociación siguen abiertos.
Pero pese a reconocer la inversión, las centrales sindicales se han puesto en pie de guerra y reivindican que no son «fichas en un tablero político» sino "profesionales que sostienen esta ciudad». Exigen que la «revolución» de Martínez sea ya.
Cambios en el gobierno
Y en pleno conflicto, el consistorio ha hecho cambios en la junta de gobierno. El concejal del Ayuntamiento de Palma, Llorenç Bauzá, asumirá también la gestión de Seguridad Ciudadana y Civismo, y sumará estas competencias a la de Función Pública que ya dirigía desde hace pocos días.
Con estos cambios, Seguridad Ciudadana deja de ser un área delegada bajo el primer teniente de alcalde, Javier Bonet, y se integra en la cartera de Bauzá, que ahora abarca Función Pública, Seguridad Ciudadana, Civismo, Medio Natural, Entornos Saludables y Mercados. Además, el área delegada de Innovación pasará a manos del concejal Miquel Busquets, que hasta ahora dirigía Seguridad Ciudadana y que continuará al frente de la Junta de Distrito de Playa de Palma.
La Dirección General de Gobierno Municipal se renombra como Coordinación General de Función Pública, quedando también adscrita al área de Bauzá.
Una reorganización que, según el consistorio, busca «reforzar la estructura del gobierno municipal y mejorar la eficacia en la gestión».
Una primera visita simbólica
Desde su toma de posesión, el alcalde quiso escenificar que está al lado de la Policía Local. Lo hizo el primer día. El cuartel de Sant Ferran fue la primera dependencia municipal que visitó apenas 24 horas después de asumir el cargo. Un gesto que llegaba en un momento en el que el cuerpo arrastraba todavía las consecuencias del llamado caso Cursach, una etapa que dañó la imagen y el ánimo de muchos agentes. Ese mismo cuartel de San Ferran aglutinaba este jueves 200 policías en pie.