Apuesta por la seguridad de los pacientes frente al incremento de las amenazas avanzadasYULIYATABA

Acuerdo de Consell de Govern

Baleares protege su sistema de salud de los hackers con una inversión de 1,8 millones en ciberseguridad

El Govern refuerza la seguridad del IbSalut con un contrato de 24 meses para hacer frente al aumento de ciberataques, el uso de inteligencia artificial en entornos clínicos y las nuevas exigencias normativas

Baleares ha anunciado la contratación de nuevos servicios de ciberseguridad para reforzar la protección del servició público de salud (IbSalut). Para ello, lanza un contrato valorado en 1,8 millones de euros y una duración inicial de 24 meses, prorrogables otros 24. La medida responde a un contexto de creciente amenaza digital en el ámbito sanitario, uno de los sectores más sensibles y estratégicos ante los ataques de los ciberdelincuentes.

Según ha informado el portavoz del Govern, Antoni Costa, el objetivo del contrato es fortalecer las capacidades de la Oficina de Seguridad del Servicio de Salud frente al aumento de amenazas avanzadas, la evolución constante del marco normativo y la incorporación de la inteligencia artificial en entornos clínicos. En los últimos años, los sistemas sanitarios se han convertido en un objetivo prioritario para los hackers debido al enorme valor de la información que gestionan y a la criticidad de los servicios que prestan.

Los hospitales y centros de salud almacenan millones de datos clínicos, historiales médicos, pruebas diagnósticas, información farmacológica y datos personales especialmente protegidos. Un ataque informático puede suponer la paralización de quirófanos, la caída de sistemas de laboratorio, la interrupción de citas médicas o el bloqueo del acceso a historiales electrónicos. Este tipo de incidentes no solo genera graves perjuicios económicos, sino que puede poner en riesgo directo la salud de los pacientes.

Robo de datos médicos para llevarlos a la dark web

Uno de los principales peligros es el ransomware, un tipo de ataque en el que los delincuentes cifran los sistemas informáticos y exigen un rescate económico para devolver el acceso. En el ámbito sanitario, donde la continuidad asistencial es crítica, la presión para pagar puede ser mayor. Además, el robo de datos médicos tiene un alto valor en el mercado negro, ya que la información sanitaria es más difícil de modificar que otros datos personales y puede utilizarse para fraudes, suplantaciones de identidad o chantajes.

La creciente digitalización del sistema sanitario balear, con la implantación de la historia clínica electrónica, la telemedicina y la interconexión entre centros, amplía la superficie de exposición. A ello se suma el uso de dispositivos médicos conectados, como equipos de monitorización o diagnóstico, que también pueden convertirse en puertas de entrada si no cuentan con las debidas garantías de seguridad.

Por su parte, la Conselleria de Salud ha recordado que la Oficina de Seguridad, creada hace más de 16 años, ha sido clave en la consolidación de un modelo avanzado de protección de la información. Uno de sus principales hitos fue la obtención en 2023 de la certificación en el Esquema Nacional de Seguridad en categoría alta, convirtiéndose en el primer servicio de salud autonómico en lograrlo y posicionándose como referente estatal.

Con esta inversión, la administración autonómica se adapta a un escenario cada vez más complejo, en el que los ataques son más sofisticados y automatizados. La combinación de tecnología avanzada, vigilancia constante y formación del personal se perfila como la mejor defensa para proteger un sistema sanitario que, además de cuidar la salud física de los ciudadanos, debe blindar también su seguridad digital.