Tres escolares se dirigen a su centroIsaac Buj

Los padres de alumnos de Mallorca se marcan «la defensa del catalán» como prioridad para 2026

Los colectivos afines al catalanismo como la FAPA reactivan la agitación en las aulas a un año de las urnas y exigen blindar la inmersión lingüística

A un año de las elecciones, los satélites catalanistas de Baleares comienzan a zumbar para ir calentando el camino. Es el caso de la Federación de Familias de Alumnos (FAPA) de Mallorca que, en su última asamblea general celebrada este sábado, ha avisado que una de sus principales luchas este año será «la defensa del catalán en las aulas».

Según explican desde la entidad autodenominada «plural, progresista, independiente» -y centrada, entre otros, «en la «promoción de la lengua catalana y la cultura propia»- en el 2026 serán especialmente combativos contra el Govern de la popular Marga Prohens y sus políticas, ya que suponen »un ataque y un retroceso" de la lengua propia.

También han mostrado el rechazo a la zona única de escolarización -impulsado por este Ejecutivo- y entrará en vigor el curso que viene. A su parecer implicará «una mayor segregación escolar, dificultará la integración y generará problemas de movilidad».

Un razonamiento radicalmente opuesto al del Ejecutivo de Prohens que ve en la medida un impulso de la «simplificación y flexibilización del proceso de escolarización, eliminando la fragmentación por zonas y garantizando la libre elección de centro».

«Viendo los movimientos de la gente y los estudios que se han hecho desde la escolarización, la planificación y la gestión educativa, creemos que ahora sí que estamos en condiciones de que Palma sea una zona escolar única», indicó el consejero Vera el día del anuncio. La medida, dijo, no sólo supone un cambio técnico sino también «el cumplimiento de un compromiso electoral» ya que el PP se propuso acabar con las restricciones geográficas que hasta ahora condicionaban el baremo de proximidad.

Planes de infraestructuras

Por último, las familias de los alumnos han avanzado que realizarán un seguimiento de los planes de infraestructuras y de climatización de los centros educativos. En esa línea, ha pedido transparencia en la ejecución de los mismos, dado que la planificación publicada no permite hacer seguimiento, y que se sustituyan las ventanas actuales por modelos aislantes y se creen espacios de sombra para hacer frente a las altas temperaturas.

Todo esto se produce a puertas de abril, cuando falta poco más de un año para que Baleares acuda a las urnas -si no hay adelanto- y en uno de los avisperos clave: la escuela.