Bufandas expuestas en la Fira del RamMÉS PER PALMA

Bufandas de Vox como premio estrella en la Feria de Palma

El partido nacionalista Més califica de «inaceptable» la presencia de esta «simbología reaccionaria» en el recinto ferial y pide al Ayuntamiento que la quite

En el catálogo de trofeos de la Fira del Ram de Palma (Feria de Ramos), el reclamo para los visitantes ha dado un giro inesperado. Entre los rostros de estrellas del fútbol como Lamine Yamal, Raphinha o Cristiano Ronaldo, ha aparecido un invitado que ha desatado la ira de la izquierda nacionalista: el verde chillón de Vox. Bajo la premisa de «si revientas los globos, hay premio», una caseta de dardos ofrece bufandas con el logotipo de la formación de Santiago Abascal como recompensa a la puntería.

La imagen de la caseta, compartida por redes sociales, ha provocado la inmediata reacción de Més, que ha exigido al Ayuntamiento de Palma que limpie de «propaganda» el recinto. Los ecosoberanistas, que en multitud de ocasiones han defendido la politización en las aulas, consideran ahora «inaceptable» que esta feria popular exhiba lo que definen como «simbología reaccionaria».

Més asegura que este episodio «no es un hecho aislado» sino el reflejo de una «preocupante permisividad con la presencia de simbología reaccionaria» en los espacios municipales de Palma. Defiende que la feria de Palma «no es ni puede ser lugar para hacer propaganda política, y menos cuando se trata de formaciones que representan valores contrarios a los derechos humanos», en alusión al partido de Santiago Abascal.

Los nacionalistas vinculan este caso con la reciente derogación de la ley balear de memoria democrática, asegurando que «abre la puerta» a situaciones que normalizan una dictadura que supuso «represión, violencia y la negación de derechos». Por ello, han exigido al Ayuntamiento garantías claras de que no se permitirá «ni simbología franquista ni propaganda política» en eventos públicos.

Pese a las presiones de la izquierda, la respuesta del Ayuntamiento de Palma, gobernado por el Partido Popular, se mantiene en un plano estrictamente técnico. Según han confirmado fuentes municipales a El Debate, los inspectores de Mercados patrullan el recinto tres veces por semana para detectar posibles irregularidades.

Desde el consistorio recuerdan que ya se ha actuado con firmeza en casos anteriores, como cuando se decomisaron bufandas con la efigie de Franco. Incluso hace apenas una semana, una alerta por una supuesta bandera preconstitucional activó el protocolo, aunque los técnicos no hallaron rastro de la misma. «Si se localiza en una de las inspecciones, se haría el procedimiento que se hizo en la Fira de Nadal», aseguran fuentes municipales.

Sin embargo, respecto a la polémica actual, la administración local es clara: las bufandas de Vox no incumplen ninguna ordenanza municipal, por lo que su presencia en la caseta de feria se ajusta a la legalidad vigente, mal que le pese al nacionalismo balear.