Un furgón de la Policía Nacional llega a la Audiencia Provincial de Baleares, a 17 de enero de 2025, en PalmaEuropa Press

A juicio por violar y golpear con una barra de hierro a una mujer discapacitada en una cabaña de Palma

La Fiscalía solicita 18 años de cárcel para el acusado, que aprovechó la vulnerabilidad de la víctima para retenerla toda una noche bajo amenazas de muerte

Una barra de hierro. Un cuchillo contra la yugular. Y el silencio de una cabaña. No hizo falta más para que la noche de una mujer con discapacidad intelectual se convirtiera en un túnel de terror del que no pudo escapar hasta el amanecer. El acusado no era un extraño, sino un supuesto amigo que utilizó la confianza compartida para explotar la vulnerabilidad de su víctima.

La Fiscalía balear pide 18 años de cárcel en un juicio que arranca este lunes en la Audiencia Provincial. El hombre se sienta en el banquillo acusado de agredir, amenazar de muerte y violar a la mujer a sabiendas de su discapacidad, convirtiendo un encuentro entre conocidos en una agresión de una brutalidad extrema.

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, el hombre era plenamente consciente de la discapacidad mental de la mujer debido a que compartían amigos comunes. Esta circunstancia, lejos de frenar su conducta, fue utilizada para ganarse su confianza y conducirla a un lugar apartado donde anular su capacidad de defensa.

El fiscal relata que el acusado empleó una barra de hierro para golpear a la mujer, lo que le causó diversas lesiones físicas. Acto seguido, y con el fin de consumar la agresión sexual, el individuo cogió un cuchillo y se lo colocó directamente en el cuello mientras la amenazaba de muerte explícitas para evitar cualquier intento de auxilio.

Escapó por la mañana

Tras consumarse la violación, la víctima permaneció retenida por el pánico durante toda la noche en el interior de la cabaña, logrando escapar del lugar a la mañana siguiente para denunciar lo sucedido.

Además de la pena de cárcel, el fiscal reclama una indemnización de 7.200 euros en concepto de responsabilidad civil por los daños físicos y las secuelas morales derivadas de la agresión. El Ministerio Público califica los hechos como constitutivos de un delito de agresión sexual y otro de lesiones, agravados por el conocimiento previo de la vulnerabilidad de la víctima.

El juicio, que se desarrollará en la sede de la Audiencia de Palma, está previsto que se prolongue durante las jornadas de lunes y martes, con la declaración de la víctima y de los agentes de la Policía Nacional que llevaron a cabo la investigación.