Montaje con un anuncio real de alquiler en Ibiza

Ibiza, el paraíso del alquiler obsceno: 1.700 euros por una habitación y 'zulos' a precio de 'suite'

Ssin derecho a visitas, sin mascotas y precios prohibitivos para los currantes: así es la batalla en las 'alcantarillas' de Telegram a las puertas de la temporada 2026

Ni los tambores de guerra en Oriente Medio ni las promesas de mano dura del Consell de Ibiza contra el alquiler turístico ilegal han logrado bajarle la fiebre a una isla que ha decidido que vivir es un lujo que el trabajador no se puede permitir. A las puertas de la temporada 2026, en las alcantarillas de Telegram y Facebook se libra una batalla obscena con anuncios de habitaciones que rozan los 1.700 euros, zulos con aire acondicionado a precio de suite y contratos verbales que prohíben hasta el derecho a tener visitas o al afecto de una mascota.

El mercado residencial ibicenco se refugia en la clandestinidad de las redes para profesionalizar una especulación salvaje donde el derecho a la vivienda ha sido arrollado por un derecho al saqueo.

Basta con ver los precios a los que se ofertan estas habitaciones en estos momentos y que nada tienen que ver con los de veranos anteriores. Algunos caseros llegan a pedir hasta 1.700 euros por el alquiler de una habitación doble para los meses de la temporada alta, entre abril y octubre.

En canales de Telegram y Facebook, a los que ha tenido acceso El Debate, es posible acceder a estas ofertas destinadas, sobre todo, a los miles trabajadores que se desplazan a la isla balear para hacer la temporada. Son ofertas tan escandalosas como la de quien alquila una habitación doble en un piso de una zona turística de la ciudad de Ibiza entre el 1 de abril y el 31 de octubre por 1.700 euros al mes. La estancia tiene baño privado y aire acondicionado. En el mismo se alquila otra habitación doble «con terracita» por 1.500 euros mensuales.

Son cifras astronómicas que nada tienen que ver con los veranos anteriores y que demuestran que el techo de cristal del alquiler en la isla de Ibiza se ha roto definitivamente.

Prohibido visitas, fiestas y mascotas

También en la capital de la isla, en un céntrico barrio, se ofrecen dos habitaciones en otro piso compartido. En este caso, se oferta una habitación doble «con baño en suite» y cama doble por 1.500 euros. La otra habitación baja a 1.300 euros porque no tiene baño. Los interesados deberán atenerse a condiciones como la prohibición de recibir visitas, hacer fiestas o llevar a sus mascotas.

Por ejemplo, en Santa Eulària des Riu, el mercado ofrece una habitación con balcón y «vistas a las montañas» por 1.600 euros, gastos aparte. El arrendador la define como «ideal para dos amigos o pareja» pero la letra pequeña es un muro porque no acepta ni niños, ni mascotas, ni humos. Se alquila una cama, pero se veta la posibilidad de construir un hogar, por temporal que sea.

Incluso en Cala de Bou (Sant Antoni), tradicional refugio algo más asequible, la realidad golpea con fuerza: 950 euros por una habitación individual. Los precios que hace apenas un suspiro se situaban entre los 700 y 800 euros, son hoy una especie en extinción, casi un milagro para los pocos afortunados que logran dar con ellos.

Ibiza se maquilla para un nuevo récord de beneficios mientras el motor que la mueve —los que sirven las copas, limpian las suites y conducen los taxis— se hacina en cuartos de alquiler asfixiantes. Habitáculos regidos por anuncios llenos de prohibiciones donde, entre tanto 'no', lo único que parece estar prohibido es, sencillamente, vivir.