Los responsables del banco de sangre y del teatro
Iniciativa
El teatro dona vida: Baleares busca sangre entre bambalinas ante un déficit crítico
Las islas necesitan 200 donaciones diarias y no llegan: la campaña en el Teatro Principal logra 33 donantes, de los que nueve se estrenan
A los problemas, soluciones. Baleares atraviesa desde hace meses una situación extremadamente delicada con sus reservas de sangre. El déficit i-indican fuentes del Banco de Sangre y Tejidos a El Debate- es grave, sostenido en el tiempo y condiciona el día a día de los hospitales, lo que obliga a trabajar con márgenes cada vez más estrechos.
Los datos hablan (chillan). El archipiélago necesita alrededor de 200 donaciones diarias para mantener un nivel óptimo de reservas. Esa cifra lleva tiempo sin alcanzarse. «Hace meses que vivimos muy por debajo», reconocen desde la entidad que advierten además de las consecuencias directas, como que las operaciones no urgentes de personas suyos grupos sanguíneos no dispongan de reservas, se retrasan. «Y ya si nos ponemos en lo peor, en un gran siniestro de proporciones importantes...» El plan de contingencia escala.
En ese contexto, la entidad se estruja los sesos para organizar campañas y darles difusión. Y la última ha sido teatro, puro teatro.
La solución: un teatro
Ha ocurrido este lunes, en el Teatro Principal de Palma, dependiente del Consell de Mallorca. Allí, durante cuatro horas, se ha trasladado la donación a un espacio poco habitual con la intención de ampliar la base de donantes y reactivar a quienes llevaban tiempo sin hacerlo.
A la cita acudieron 42 personas. De ellas, 33 pudieron donar y 9 lo hacían por primera vez. Desde la entidad agradecen la acogida —especialmente la vuelta de donantes que hacía tiempo que no participaban—, pero el balance sigue lejos de lo necesario para revertir la tendencia.
La colaboración institucional ha sido clave para sacar adelante la iniciativa. El Consell aporta el espacio y la capacidad de convocatoria; el Banco de Sangre, la urgencia y la operativa. Entre ambos, intentan aflorar recursos donde no los hay suficientes.
La logística se ha adaptado al lugar: la platea convertida en zona de extracción, los palcos destinados a entrevistas médicas y registro, configurando un circuito funcional, cómodo y confidencial. Como reclamo, además, quienes participaron recibieron una invitación para asistir a la ópera La voix humaine, programada para los días 24 y 25 de abril. No es la solución al déficit estructural, pero sí un intento de ensanchar la base, de sacar la donación de la rutina sanitaria y llevarla a otros espacios.
Al final queda la imagen. La platea vacía, los palcos vacíos y sin embargo, un escenario más vivo que nunca.