Una pareja observa un eclipseGetty Images

El plan de los hoteles de Mallorca para que el eclipse no colapse la isla

La patronal diseña experiencias con un valor añadido para retener a los clientes en los establecimientos y evitar un infarto circulatorio el 12 de agosto

El próximo 12 de agosto, cuando la Luna se interponga entre la Tierra y el Sol, Mallorca se enfrentará al reto hercúleo de evitar el infarto circulatorio de una isla que, en pleno verano, ya respira con dificultad. Por eso, los hoteleros están trabajando en un plan B que convierta los hoteles en búnkeres de lujo y ciencia y ofrezcan experiencias «con un valor añadido» para desincentivar al turista a coger el coche en busca de la mejor vista.

«Todo lo que podamos hacer para retener al cliente en el establecimiento... contribuirá a que haya menos desplazamientos», reconoce la vicepresidenta ejecutiva de la Federación Hotelera de Mallorca (FEHM), María José Aguiló. Su diagnóstico ha sido el pilar de la jornada técnica ‘Eclipse: claves para optimizar la experiencia del cliente y generar valor’, celebrada este viernes con el objetivo de evitar que la fiebre astronómica colapse las arterias de Mallorca.

En el sector hay un miedo compartido al «caos circulatorio», apunta Javier Ares, director de Polaris Menorca y experto en la materia. Mallorca es un espacio reducido para un evento «irrepetible», pero si miles de personas deciden desplazarse simultáneamente a los cabos o acantilados de la isla, el problema de seguridad dejará de ser una posibilidad para convertirse en una realidad.

La iniciativa sigue las recomendaciones de la Comisión de Comunicación y Turismo del Eclipse creada por el Govern balear de Marga Prohens para garantizar una gestión ordenada de los flujos de personas.

La movilización es total. Desde los gigantes como Meliá, Iberostar o Barceló, hasta los exclusivos hoteles boutique del centro de Palma o el lujo de Son Claret, todos entienden que el eclipse es un arma de doble filo. Bien gestionado, es un éxito de destino; mal gestionado, una pesadilla logística que daría la vuelta al mundo.

Pese a lo extraordinario del fenómeno, en los hoteles de la isla impera la contención. Aguiló confirma que el sector científico ya ha hecho sus deberes con un aluvión de reservas anticipadas pero ha lanzado un aviso a navegantes: no habrá privilegios. A estos cazadores de eclipses no se les dará un «tratamiento especial» ni se alterarán los ratios de ocupación. «La capacidad es la que es», zanja consciente de que en agosto Mallorca ya cuelga el cartel de completo por sistema.

La vicepresidenta ejecutiva de la FEHM destaca la intención de «profesionalizar» la observación del fenómeno contando con expertos. El objetivo es ofrecer experiencias científicas y creativas que permitan gestionar mejor las previsibles aglomeraciones y posibles cortes de carreteras.

En la misma línea, el director de Polaris Menorca advierte sobre la necesidad de planificar la operatividad para evitar un «caos circulatorio» y problemas de seguridad en un espacio reducido como Mallorca ante un evento que calificó de «irrepetible».

Reservas anticipadas

Respecto a la ocupación, Aguiló confirma que ya existen numerosas reservas anticipadas de la comunidad científica, aunque estos clientes no recibirán un «tratamiento especial» ni la operativa hotelera se verá alterada, ya que «la capacidad es la que es».

La jornada ha contado con la participación de grandes cadenas como Meliá, Iberostar, Barceló y diversos hoteles boutique, quienes consideran este evento un «momento estratégico» para la reputación del destino.

La próxima semana, los días 29 y 30 de abril, el Govern balear realizará un ensayo general de visibilidad. Una simulación para saber exactamente dónde golpeará la sombra y cómo proteger los ojos de una masa de turistas que, si el plan de los hoteleros funciona, vivirá el eclipse con un cóctel en la mano y sin llaves del coche en el bolsillo.