Una senderista en la sierra de TramuntanaGetty Images

Tribuna

¿Es el senderismo el nuevo 'balconing'? El coste oculto de la montaña frente a la estigmatización del fútbol

Los rescates en la Serra de Tramuntana revelan una realidad de lesiones y fallecimientos con un enorme impacto económico que no se factura al usuario

En estos días se ha reavivado la polémica acerca de la violencia asociada la práctica del deporte, en este caso, en el fútbol infantil, debido a un nuevo caso de agresiones desde la grada por parte de un familiar de un jugador a otro jugador, que le había hecho una entrada con contacto durante el juego. Los dos jugadores, de 12 años de edad.

Este hecho, que ha alcanzado niveles de difusión nacionales e internacionales, debido, en parte, a las circunstancias personales del agresor, ha reavivado la conmoción que se produjo en Mallorca y en España cuando se conocieron las agresiones producidas tanto en el campo como en las gradas en 2017, durante un partido de infantiles (12 y 13 años) entre la Unió Esportiva Alaró y el Collerense.

Sin querer entrar ahora en los datos sobre la cantidad o gravedad de la violencia o de las agresiones que se realizan durante los partidos de fútbol, -tanto aficionados como profesionales- está muy claro que en estos casos comentados se debe hablar de violencia alrededor del deporte, no de violencia EN los deportes, que es casi inexistente, y casi exclusivamente relacionada. con circunstancias del juego y que son castigadas disciplinariamente en el momento por los árbitros, o bien más tarde, por parte de las federaciones. correspondientes.

Ha sido muy llamativa la imagen durante la reciente emisión de un partido de la LaLiga española, cuando personas desde la grada de un famoso equipo de fútbol lanzaba pelotas hechas del papel de estaño de sus bocadillos a un jugador contrario que se retiraba caminando por la banda por indicación obligada del árbitro. Las iba esquivando mientras les pedía calma con las manos. En la jugada siguiente, un jugador del equipo de casa -ex jugador del Mallorca- encaraba la portería, después de desbordar a su defensa, con muchas opciones de marcar cuando el balón rebotó con una de esas bolas y el jugador perdió el control de la pelota, quedando la jugada en nada: ¿justicia divina?

La imagen que se proyecta en muchos medios y que alcanza a la opinión general acerca de la práctica de deportes «violentos», como el fútbol, o del rugby, o de muy peligrosos, como el motorismo, el automovilismo o el boxeo, contrasta con la realidad de los hechos. En Mallorca, el dedo inamovible de los hechos lo señalan. No existe apenas violencia, ni entradas

al tobillo del contrario, pero sí lesiones, traumatismos, incluso un número relevante de personas fallecidas. Y, además, conlleva un enorme coste social, familiar y económico, y que a menudo es bastante desconocido: el senderismo.

La atracción brutal que supone la extraordinaria Serra de Tramuntana de Mallorca, Patrimonio, y que compite, aunque en orden muy distinto de niveles, con el sol y la playa de Mallorca, es innegable a nivel mundial. Forma parte, por hablar de un dato muy reciente, del incremento de vuelos directos desde los Estados Unidos de América para transportar ciclistas amateurs o semi-profesionales que incluyen las carreteras de la Serra como un valor muy relevante para su estancia turísticas, añadiéndose a la multitud que ya habitualmente circula por Mallorca desde hace muchos años.

No existen datos fiables, ya que no se publican oficialmente ni en el Consorci de la Serra de Tramuntana, ni en el Consell de Mallorca, sobre el número de personas que han realizado senderismo en la Serra en el año pasado, por lo que deberemos ceñirnos a los datos más fiables de los problemas surgidos y derivados de esa práctica, entre deportiva y turística. Existen dos servicios de rescate actualmente en Mallorca que cuentan con personas especializadas para la montaña, asistidos por sendos helicópteros, el Consell de Mallorca (Bombers de Mallorca, su Grupo de Rescate de Montaña, GREM) y la Guardia Civil (Grupo de Rescate Especial e Intervención en Montaña, GREIM).

Basado en los datos disponibles para el año 2025, el GREM del Consell de Mallorca llevó a cabo 140 actuaciones solamente en el primer semestre, de las cuales 115 fueron en la montaña, y unas 40 en lo que llevamos de 2026 utilizando el helicóptero apodado «Milana», un Eurocopter AS 350 B3 Ecureuil. El otro servicio de rescate, el GREIM de la Guardia Civil comunicó a principios del año pasado que había llevado a cabo 117 actuaciones de en la montaña, en las que se rescataron a 144 personas durante todo el año de 2024. En su caso, utilizan un Eurocopter EC-135/H, apodado «Cuco». Estos dos helicópteros están expresamente diseñados y preparados para llevar a cabo estos rescates (la «Milana» también puede adaptarse para la extinción de incendios), en comparación con los veteranos Sikorski S-74 del Ala 49 del Ejército del Aire y el Espacio, que fueron diseñados para transporte y enseñanza de pilotos.

Sin embargo, sobre todo después de la pandemia COVID-19, la actividad de senderismo y trekking se ha ganado un lugar muy importante dentro del imaginario popular (como respuesta al llamado «síndrome del pájaro enjaulado») como sinónimo de libertad y de salud, tanto mental como física. Y no solamente en la montaña ya que, como ejemplo, los propietarios de la finca de Llucmajor «S’Estalella» han tenido recientemente que vallar sus límites debido a la enorme cantidad de senderistas que la atravesaban durante toda la semana, desde S’Estanyol hasta Cala Pi.

Por el contrario, la fama del fútbol como deporte violento se fundamenta en muchos menos incidentes (sin querer reducir su relevancia), pero con un gran impacto -sobre todo mediático- por implicar a agresiones y amenazas en las redes sociales a árbitros (en varios casos), contactos físicos entre menores de edad, y sobre todo por parte de espectadores de los partidos, que en su mayor parte son familiares de los jugadores. La Federación de Fútbol de las Islas Baleares organizó el pasado día 10 de abril el 1er Congreso sobre Violencia en el Deporte, con una gran asistencia y un nivel elevado de los ponentes, desde futbolistas hasta la Vicepresidenta del Govern Balear, pasando por el CEO del RCD Mallorca SAD. El congreso finalizó con el consenso de que el fútbol ha de ser un espacio de convivencia segura y de transmisión de valores positivos, trabajando en todos los aspectos que se necesiten para garantizarlo.

¿Es justa esta estigmatización del fútbol, sin querer esconder u obviar los incidentes que en él se producen, en contraste con la «beatificación» del senderismo y de las actividades en la montaña, que tienen un coste personal, social y económico muy importante? Hemos de recordar que, en España, y obviamente también en Mallorca, los rescates por parte del Consell de Mallorca o de la Guardia Civil no se cobran a las personas rescatadas, al contrario de lo que ocurre en el mar balear.

Si el magnífico Salvamento Marítimo, ya sea con sus anaranjados barcos o mediante su helicóptero, tiene que remolcar una embarcación averiada o realizar un salvamento, esa actuación se factura casi de inmediato. Sin embargo, como todas las embarcaciones deben estar aseguradas obligatoriamente, el coste recae normalmente en la empresa aseguradora.

¿Puede ser la hora de considerar cuidadosamente las distintas situaciones?