Cafés Llofriu

Comercios emblemáticos

La historia de Cafès Llofriu, pioneros del café artesano en Mallorca

Fundada en 1866, Cafès Llofriu es una de las marcas más queridas en la isla, y patrimonio comercial y emocional de Palma

Fundada en 1866, Cafès Llofriu es una de las marcas comerciales más antiguas de Palma – y un referente histórico en la venta de café en Baleares. Nacida como un pequeño negocio familiar con tostadora manual y reparto en bicicleta, la firma creció al ritmo de la ciudad hasta convertirse en un absoluto emblema del café artesano. Su historia es también la historia de cómo el café entró en los hogares y bares de Palma generación tras generación.

La aventura empieza en un pequeño colmado del carrer de Sant Nicolau, en pleno casco urbano. Después llegaría el primer negocio en el carrer dels Guixers, una tienda de víveres con una tostadora manual que definió el estilo y el carácter de la casa: café trabajado con proceso artesanal, tostado en una tostadora de carbón.

Del reparto en bicicleta a la primera tienda

La marca construyó su nombre en bicicleta, cuando un miembro de la familia Llofriu salía a repartir por los establecimientos de Palma. Con el tiempo y la modernización del mercado, Cafés Llofriu se acabó expandiendo, pero nunca renunció a su forma única de preparar el producto.

En 1955, la empresa se convirtió en sociedad anónima y el comercio se trasladó al carrer Josep Tous i Ferrer. En el nuevo local, se apostó también por la especialización en el chocolate, elevando el nivel de un negocio que ya era ampliamente conocido por su maestría cafetera.

Rincones con encantoJordi Avellà

«La Negrita», símbolo de Cafés Llofriu

Durante décadas, Cafès Llofriu tuvo un icono inconfundible presidiendo el mostrador y el escaparate: una muñeca autómata de rasgos africanos conocida como «La Negrita», que sostenía una taza de café y se movía de forma constante, animando a comprar a los clientes con su inconfundible simpatía.

Sus ojos seguían el movimiento y su cuerpo acompañaba el gesto con un suave balanceo de caderas, mecánico y repetitivo, que llamaba la atención de cualquiera que se detuviera frente a la tienda. La vestían de distintas maneras según la época del año o las festividades —en ocasiones con atuendos de pagesa (campesina típica de Baleares), otras con trajes llamativos como el de hawaiana—, convirtiéndose en el símbolo de la tienda con el paso del tiempo.

Cuando la muñeca dejó de exhibirse, muchos clientes sintieron que faltaba algo. Hoy se conserva como pieza histórica, a la que los palmesanos le guardan un gran cariño.

Café Rico y Mercat de l'Olivar

La marca pasó a formar parte en 2001 de Café Rico, la empresa líder en café de Mallorca, iniciando así una nueva etapa. En agosto de 2019, la tienda se trasladó al interior del Mercat de l’Olivar, uno de los grandes mercados gastronómicos de Palma, donde hoy ocupa un espacio que mezcla modernidad con esa atmósfera única de una casa que lleva 160 años llenando cada taza de un aroma propio. Su oferta actual apuesta por café envasado para llevar, venta al por mayor y al detalle y abierta también a tés, cacao y otras infusiones.