El acusado del crímen de la Colònia de Sant Jordi
Baleares
El jurado declara culpable al asesino de su exsuegra y la Fiscalía pide prisión permanente
El jurado considera probado un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, cometido contra una víctima especialmente vulnerable
Culpable. Así ha declarado el jurado popular de la Audiencia Provincial de Baleares al hombre acusado de asesinar brutalmente a la madre de su expareja en la Colònia de Sant Jordi, en un crimen ocurrido en septiembre de 2024 y que los miembros del tribunal han definido como «inhumano» por la violencia extrema empleada contra la víctima.
El veredicto se ha conocido este jueves por la tarde, después de que el jurado permaneciera incomunicado durante apenas unas horas para deliberar sobre los hechos. La decisión ha sido unánime y se ha comunicado en presencia del acusado, sentado en el banquillo mientras la portavoz del tribunal popular daba lectura a la resolución.
Según el relato que el jurado considera probado, el procesado atacó a la mujer en el exterior de la vivienda familiar donde ambos convivían temporalmente. En ese momento, la víctima fue sorprendida por el acusado, que la derribó violentamente al suelo antes de propinarle múltiples patadas, especialmente dirigidas a la cabeza. Las lesiones sufridas resultaron mortales.
El tribunal popular concluye que el crimen no fue fruto de un arrebato momentáneo, sino que respondió a una intención clara de causar daño emocional a su expareja a través del asesinato de su madre. Los miembros del jurado consideran acreditado que el acusado actuó con la finalidad de «castigar» a la mujer, provocándole un sufrimiento añadido mediante la muerte de un familiar cercano.
En la lectura del veredicto también se subraya la especial crueldad con la que se produjo la agresión. El jurado entiende que el acusado generó un sufrimiento «innecesario e inhumano» a la víctima, una mujer de avanzada edad y con antecedentes médicos que la situaban en una condición de extrema vulnerabilidad física.
Extrema fragilidad y debilidad
Precisamente esa fragilidad ha sido uno de los aspectos que más peso ha tenido en la decisión del tribunal popular. Los miembros del jurado consideran probado que el acusado era plenamente consciente de la indefensión de la mujer y que aprovechó esa situación para atacarla sin posibilidad alguna de defensa. Por ello, han apreciado la existencia de alevosía, circunstancia que eleva jurídicamente los hechos de homicidio a asesinato.
El veredicto también recoge que el crimen se cometió dentro de un contexto de dominación y menosprecio hacia la mujer. El jurado considera acreditado que el acusado actuó desde una posición de «control» sobre su expareja y que el asesinato de la madre se enmarca en esa dinámica de violencia y sometimiento.
Otro de los puntos analizados durante el juicio fue el posible consumo de alcohol por parte del acusado. Sin embargo, el jurado ha rechazado aplicar la circunstancia atenuante de intoxicación etílica al entender que no quedó demostrado que el hombre tuviera anuladas o gravemente afectadas sus capacidades en el momento de los hechos.
Tras hacerse público el veredicto, la Fiscalía modificó su petición inicial de condena. Si en un principio solicitaba 25 años de prisión, ahora reclama la pena de prisión permanente revisable, al igual que la acusación particular ejercida por la familia de la víctima. Ambas partes consideran que la gravedad de los hechos, la violencia extrema y las circunstancias que rodearon el crimen justifican la máxima pena contemplada en el ordenamiento jurídico español.
La defensa, por su parte, mantiene su postura y previsiblemente recurrirá la futura sentencia una vez sea dictada por la magistrada presidenta del tribunal. Será ella quien, en las próximas semanas, redacte la resolución definitiva atendiendo al veredicto emitido por el jurado popular.
El caso causó una fuerte conmoción en la Colònia de Sant Jordi, una localidad del municipio de Ses Salines, donde tanto la víctima como el acusado eran conocidos. La brutalidad de los hechos y el componente familiar del crimen generaron una gran consternación entre vecinos y allegados desde el primer momento.