El acusado del crímen de la Colònia de Sant JordiEUROPA PRESS

Crimen de la Colònia

Prisión permanente revisable para el hombre que mató a patadas a su exsuegra anciana en Mallorca

La sentencia considera acreditado que el acusado golpeó de manera reiterada a la víctima, de 74 años, propinándole numerosas patadas en la cabeza

La Audiencia Provincial de Baleares ha impuesto la pena de prisión permanente revisable al hombre que acabó con la vida de su suegra en la Colònia de Sant Jordi en septiembre de 2023 de forma extremadamente violenta. La sentencia considera acreditado que el acusado, un individuo portugués de 47 años, golpeó de manera reiterada a la víctima, de 74 años, propinándole numerosas patadas en la cabeza durante aproximadamente un cuarto de hora hasta causarle la muerte. El magistrado entiende que la agresión provocó deliberadamente un sufrimiento «innecesario e inhumano» a la mujer. El fallo señala además que los hechos se produjeron en un escenario marcado por la «dominación, control, poder y menosprecio hacia la mujer», por lo que aprecia la agravante de discriminación por razón de género. Asimismo, el condenado deberá abonar una indemnización de 300.000 euros a su expareja, hija de la fallecida.

Cabe recordar que el pasado 14 de mayo un Tribunal del Jurado declaró al procesado culpable de asesinato. El jurado popular calificó el crimen de especialmente cruel e incidió en que la víctima se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad debido a su avanzada edad y delicado estado de salud. Según el veredicto, el acusado actuó siendo consciente de que la mujer carecía de capacidad para defenderse y con la intención de perjudicar a su expareja mediante la muerte de su madre. Los miembros del jurado también concluyeron que el ataque estuvo motivado por un claro desprecio hacia la condición de mujer de la víctima y que ésta era una persona especialmente frágil.

El jurado lo declaró culpable por unanimidad

El pasado 14 de mayo, un Tribunal del Jurado declaró culpable al acusado de un delito de asesinato tras considerar probado que acabó con la vida de la madre de su expareja mediante una agresión de extrema violencia. Los miembros del jurado concluyeron que el procesado atacó a la víctima, de 74 años, aprovechándose de su avanzada edad y de su delicado estado de salud, circunstancias que la situaban en una posición de absoluta indefensión.

Asimismo, el veredicto sostuvo que el hombre actuó con la intención de causar un daño emocional añadido a su expareja, utilizando el asesinato de su madre como forma de castigo. El tribunal popular también apreció alevosía y ensañamiento al entender que la agresión provocó un sufrimiento «innecesario e inhumano» a la víctima, que recibió numerosas patadas en la cabeza hasta fallecer.

El jurado rechazó además que pudiera aplicarse una atenuante por consumo de alcohol al considerar que no quedó acreditado que el acusado tuviera anuladas o gravemente afectadas sus capacidades durante los hechos. Tras conocerse el veredicto, tanto la Fiscalía como la acusación particular solicitaron la pena de prisión permanente revisable, al entender que la gravedad del crimen y las circunstancias concurrentes justificaban la máxima condena prevista en el ordenamiento jurídico español.