Monasterio de Santa IsabelFEDERACIÓN DE MONASTERIOS DE MONJAS JERÓNIMAS

Patrimonio

El Supremo da la razón a las jerónimas y cierra 12 años de batalla por el monasterio de Santa Isabel, en Palma

Rechaza el último recurso del Obispado y pone fin a un conflicto patrimonial iniciado en 2014

Las monjas jerónimas del Monasterio de Santa Isabel, en el casco histórico de Palma, han obtenido una victoria definitiva en los tribunales después de más de una década de litigio con el Obispado de Mallorca. El Tribunal Supremo ha inadmitido el recurso de casación presentado por la diócesis contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Baleares que reconocía a las religiosas la propiedad del convento, una resolución que ahora adquiere firmeza.

La Federación de Monasterios de Monjas Jerónimas de Santa Paula recibió este viernes la comunicación oficial de la decisión adoptada por la Sala Primera del Alto Tribunal. Además de rechazar el recurso, el Supremo impone las costas procesales al Obispado, poniendo punto final a una controversia que se remonta a 2014.

La resolución ratifica el fallo emitido en 2024 por la Audiencia Provincial, que reconoció que las religiosas jerónimas son las legítimas propietarias del Monasterio de Santa Isabel, un inmueble que la comunidad asegura haber poseído, conservado y ampliado de forma pacífica desde el año 1485.

La priora del monasterio, Ángeles Sanz, ha acogido con satisfacción el desenlace judicial. En un comunicado difundido tras conocerse la decisión del Supremo, destacó que la resolución supone el cierre definitivo de un conflicto que ha marcado la vida de la comunidad durante los últimos años.

«Celebramos fervientemente que este pronunciamiento del Tribunal Supremo sea el último capítulo de esta controversia, tan larga como lamentable, que nos ha enfrentado a alguien tan de la Iglesia como es un obispo», señaló la religiosa.

El origen del litigio se encuentra en la inmatriculación del monasterio realizada mediante certificaciones eclesiásticas promovidas durante el mandato del entonces obispo de Mallorca, Javier Salinas. Las monjas impugnaron esa inscripción al considerar que vulneraba sus derechos históricos sobre el inmueble, iniciándose así una larga batalla judicial que ha pasado por distintas instancias hasta llegar al Tribunal Supremo.

Las sentencias dictadas a lo largo del proceso han respaldado la posición de la comunidad religiosa, concluyendo que la titularidad del monasterio corresponde a las jerónimas. Con la inadmisión del recurso de casación, el Alto Tribunal no entra a revisar el fondo del asunto y deja firme el criterio ya establecido por la Audiencia Provincial.

La decisión tiene también consecuencias registrales. La sentencia confirma la cancelación del asiento de inmatriculación derivado de las certificaciones emitidas por el obispado, consolidando jurídicamente la propiedad del monasterio a favor de las religiosas. El fallo, consideran, supone el reconocimiento de una vinculación histórica con el convento que se remonta a más de cinco siglos.

Con la resolución del Tribunal Supremo, el Monasterio de Santa Isabel da portazo a uno de los conflictos patrimoniales más prolongados de la Iglesia en Mallorca.