Comedor escolarGetty Images

Precintan la cocina central que abastecía a 33 colegios de Mallorca por «graves deficiencias» higiénicas

El Govern balear tuvo que improvisar un plan de emergencia este martes tras quedare en el aire 2.000 menús por fallos en la elaboración y el transporte

El Servicio de Seguridad Alimentaria del Govern balear ha ordenado la suspensión cautelar e inmediata de la actividad de la cocina central de Can Arabí, ubicada en Binissalem (Mallorca), tras detectar graves irregularidades en sus instalaciones. La clausura de esta planta, avanzada por el diario Ara Balears, ha dejado en el aire el suministro diario de menús de 33 comedores escolares públicos de la isla.

El precinto de las instalaciones se ejecutó a última hora de la tarde de este lunes. Según confirman fuentes de la Conselleria de Salud, la decisión se tomó de forma fulminante tras una visita de control programada y rutinaria. Durante la inspección, los técnicos de protección de la Salud detectaron diversos incumplimientos normativos que afectaban directamente a tres pilares clave de la cadena alimentaria: la elaboración, la manipulación y el transporte de los alimentos destinados a los menores.

Ante el riesgo que estas deficiencias podían suponer para los escolares, Sanidad decretó el cierre preventivo de este establecimiento, que habitualmente se somete a inspecciones periódicas de control.

La clausura fulminante de la central de Binissalem dejó en un limbo logístico la alimentación de unos 2.000 alumnos de la isla a las puertas de la jornada escolar del martes. El precinto obligó a una coordinación a contrarreloj entre las consellerias de Salud y Educación para evitar el desabastecimiento de los centros. Desde el departamento que dirige Antoni Vera explicaron a Europa Press que el aviso de la suspensión de la actividad activó un gabinete de crisis pasadas las siete de la tarde del lunes.

Un menú genérico 'in extremis'

Para evitar que los escolares se quedaran sin comer, Educación contactó de urgencia con otras empresas de catering de la isla para asumir el volumen de menús damnificados. Aunque el servicio de este martes se pudo salvar in extremis —avisando a las familias a las 20.30 horas de la noche—, se tuvieron que introducir cambios en el contenido de los platos y alteraciones en los horarios de los comedores.

El principal escollo se produjo con los alumnos que padecen alergias e intolerancias. Al no poder garantizarse los protocolos específicos en el reparto de emergencia de este martes, el Govern ofreció un menú genérico lo menos restrictivo posible y autorizó a las familias a llevar la comida desde casa de forma excepcional.

Desde la Conselleria de Educación aseguran que el servicio se normalizará por completo este miércoles, una vez que los centros públicos ya han sido asignados a las nuevas empresas sustitutas, que también asumirán los menús especiales para alérgicos.