El acusado, sentado en primera fila, este jueves en la Audiencia Provincial de Baleares EUROPA PRESS 23/7/2026EUROPA PRESS

Palma

El casero que roció con gasolina a su inquilino evita la cárcel al no probarse que llevara un mechero

El condenado ha indemnizado a la víctima con 3.000 euros por las lesiones causadas

La Audiencia Provincial de Baleares ha condenado a dos años de prisión y al pago de una multa de 360 euros a un hombre por rociar a uno de sus inquilinos con líquido inflamable porque el propietario quería disfrutar de su propiedad durante el mes de agosto. Las partes han llegado este jueves a un acuerdo de conformidad para evitar su ingreso en prisión.

La Fiscalía, que inicialmente solicitaba una pena de 16 años de cárcel por un delito de homicidio en grado de tentativa, ha rebajado su petición tras modificar su escrito de conclusiones y considerar que aunque el acusado vertió el combustible, no llegó a mostrar ningún mechero con el que prender fuego a la víctima. Los hechos se reducen así a un delito intentado de incendio y a otro leve de lesiones.

Los hechos ocurrieron la mañana del 2 de agosto de 2025 en un piso del barrio del Portitxol, en Palma. El procesado, de 50 años y nacionalidad rusa, irrumpió en la vivienda y roció a la víctima, que en ese momento se encontraba en la cama. Le echó entre tres y cuatro litros de sustancia inflamable.

El ataque se produjo tras una discusión por el alquiler del inmueble. El agresor sostenía que arrendaba las habitaciones todo el año salvo en agosto, mes en el que quería disponer de la casa para sus vacaciones pero el inquilino se negaba a abandonar la estancia.

La pena se ha rebajado al constar que actuó bajo los efectos del alcohol, y también por la reparación del daño, ya que el acusado consignó en el juzgado 2.000 euros de los 3.000 solicitados como indemnización para el afectado. La magistradal acusado no mostró ningún mechero con el que pudiera prender fuego a su inquilino.

Al no superar la pena los dos años prisión y no oponerse ninguna de las acusaciones, la magistrada de la Sección Segunda ha aceptado la suspensión de la ejecución de la pena de cárcel. El tribunal ha ordenado la puesta en libertad del agresor, que estaba en la cárcel desde su detención el año pasado.