Uno de los detenidos

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Sucesos

Cae una banda de magrebíes acusada de desvalijar casas en Mallorca

La Guardia Civil arresta a 15 personas tras una investigación que destapa una organización que vigilaba durante días a sus víctimas y usaba coches alquilados

La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal a la que atribuye 18 robos en viviendas de distintos municipios del interior de Mallorca. La operación, denominada Triarii Bal, se ha saldado con 15 detenidos -de origen magrebí y subsaharianos- y el ingreso en prisión de cinco de ellos.

La investigación, desarrollada durante varios meses por los equipos de Policía Judicial de Algaida e Inca, dibuja el funcionamiento de una banda con una estructura muy definida y un reparto de tareas entre sus miembros. Antes de cada golpe, los sospechosos estudiaban las viviendas que querían asaltar, vigilaban durante días los movimientos de sus propietarios y esperaban a que las casas quedaran vacías para entrar.

Los robos se concentraron sobre todo en municipios de la Part Forana, el interior de Mallorca, como Pina-Algaida, Santa Eugènia, Sencelles, Consell y Campos. Los investigadores consideran esclarecidos 18 asaltos, aunque la operación continúa abierta y no descartan relacionar al grupo con otros hechos.

Para cometer los robos utilizaban coches alquilados, aunque procuraban ocultar cualquier vínculo con ellos. En algunos casos los contratos se firmaban a nombre de otras personas y, en otros, con documentación presuntamente manipulada. El objetivo era dificultar el trabajo de los investigadores y evitar que los vehículos pudieran conducir hasta los responsables.

La organización también tomaba precauciones para detectar una posible vigilancia policial. Cada integrante tenía asignada una función concreta y, una vez cometido el robo, todos abandonaban rápidamente la zona. Después escondían los objetos robados, los repartían entre distintos miembros del grupo y buscaban darles salida cuanto antes.

La investigación sitúa una parte importante de ese mercado en el barrio palmesano de Son Gotleu. Allí, según la Guardia Civil, se vendían muchos de los artículos robados a receptadores y otros compradores con el fin de obtener dinero de forma inmediata.

Precisamente en Son Gotleu los agentes registraron un inmueble que, según la investigación, funcionaba como uno de los centros de operaciones de la banda. En ese piso se reunían algunos de sus integrantes y desde allí se coordinaba tanto la obtención de los coches como la distribución posterior del botín. El registro no fue sencillo, ya que el acceso al inmueble estaba protegido por importantes medidas de seguridad que complicaron la intervención policial.

La investigación también ha sacado a la luz varios intentos de fuga protagonizados por algunos de los sospechosos. Uno de los episodios más graves ocurrió tras un robo cometido en Pina-Algaida, cuando el coche en el que escapaban los presuntos autores embistió un vehículo oficial de la Guardia Civil que trataba de cortarles el paso.

Otro de los principales investigados también está relacionado con una persecución ocurrida hace apenas unos días entre Calvià y Palma. La huida terminó con su detención después de que, según la Guardia Civil, opusiera resistencia a los agentes cuando fue alcanzado.

Del total de detenidos, diez están considerados los supuestos autores materiales de los robos. Se les atribuyen delitos de robo con fuerza en vivienda habitada, pertenencia a organización criminal, atentado contra agente de la autoridad y varios delitos contra la seguridad vial, entre ellos conducción temeraria y conducir sin permiso.

Además, otras cuatro personas han sido arrestadas por colaborar presuntamente con la organización facilitando el alquiler de los coches utilizados en los asaltos. A ellas se suma un quinto detenido acusado de falsedad documental. Los investigadores sostienen que aprovechaba su trabajo en una empresa de alquiler de vehículos para manipular contratos que después utilizaba la banda.

Aunque la operación ha supuesto el desmantelamiento del grupo y el ingreso en prisión de cinco de sus integrantes, la investigación todavía no se da por cerrada. Los agentes continúan analizando la documentación y el material intervenido durante los registros para determinar si la organización está detrás de otros robos cometidos en Mallorca y si existen más personas implicadas.

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