Pere Sánchez se ha caído de pie pero solo le valdrá un pleno al quince
Ha habido encuentros secretos, se han programado cenas..., pero será como hacer un crucigrama: o llenan correctamente todas las casillas o no saldrá la solución
De manera intermitente me llegan noticias y comentarios en torno a Coalició Per Mallorca. Las últimas apuntan a un hecho que no había percibido: Pere Sánchez, el proclamado candidato, se ha caído de pie. Es decir: no ha sido recibido de uñas ni por la izquierda ni por la derecha y eso tiene mucho mérito en la polarizada política de ahora mismo, con tanto loco suelto. Persiste, además, un aspecto que ya señalé en otros artículos: una de las claves para que esta «criatura» crezca es y será la percepción que el hombre y la mujer de la calle tengan del invento: deben dejar bien claro allí donde vayan que -en el hipotético caso de que rasquen algún diputado que pueda resultar clave para la conformación de una mayoría de gobierno- apostarán por el centro derecha.
Será por Sánchez -don Pedro- o será por Armengol pero, exceptuando los estómagos agradecidos -que son muchos- nadie quiere ni siquiera oír hablar de un pacto con la derrumbada izquierda. Si no dejas eso claro desde el primer momento, Pere, vale más que te bajes del barco, ahora que todavía estás a tiempo.
Mi opinión personal es que alguien, desde el silencio y la discreción, está trabajando al estilo hormiguita para que este proyecto cuaje. Ha habido encuentros secretos, se han programado cenas y cosas así. Pero será como hacer un crucigrama: o llenan correctamente todas las casillas o no saldrá la solución. Y se dan diversos factores, no solo el del imprescindible alejamiento de la izquierda. Por ejemplo: no todos los grupos independientes -imprescindibles para que cuaje esta salsa- tienen el mismo color, textura y sabor. Hay algunos, como los de mi pueblo, que odian al PP. Otros quisieran pactar con Prohens de forma unilateral para obtener una posición de ventaja que les suponga, do ut des, alguna canonjía solo para ellos. Quien quiera que sea la persona que coordine el cotarro, tendrá que desafiar las normas aritméticas y hacer cuadrar sumandos no homogéneos. Además de mi pueblo hay otras localidades que serán claves para el logro de un acuerdo que satisfaga a todos. Verbigracia: Pollença, Capdepera, Porto Cristo, Petra, Maria de la Salut y algún otro.
Con todo, se dan elementos que podrían favorecer a CXM. Primero: se está creando un espacio de «voto huérfano». Son muchos los ciudadanos que un día votaron al PSIB y que ahora sufren arcadas solo con ver estas siglas, Es una parte del voto socialdemócrata, que nunca votará a Més -mucho menos a Sumar- pero que tampoco apoyará al PP. Atraer a este segmento -ahora mismo refugiado en territorios de páramo- será uno de los retos de los actuales dirigentes de la formación. Jaume Font, en sus días de vino y rosas, captó un cierto porcentaje de este voto. Ahora, con el desastre del socialismo, hay que saber reconquistarlo. Se trata de una oportunidad coyuntural y cabe aprovecharla.
Queda otra cuestión que algunos considerarán banal, incluso machista, pero hay lo que hay y el mundo no lo hice yo, señora. Hablo precisamente del voto femenino que, según se dice, Pere Sánchez puede atraer. Lo hizo, a nivel infinitamente superior, el ex presidente Gónzalez, a quién muchas féminas votaban porque les parecía un tío guapo, qué cosas. A sensu contrario, Munar atrajo a un notable segmento de voto masculino, como dicen que pasa en Madrid con Isabel Ayuso.
Tantos factores, combinaciones y filigranas para recuperar un segmento de voto que flota por ahí, desperdigado, como polvo en suspensión. Y habrá que repetirlo: solo valdrá el pleno al quince. Un solo fallo y la dichosa coalición no sacará ni la pedrea