Cruz Roja y Cooperación Sur-Sur reparten alimentos básicos a unos 2.000 inmigrantes en la Playa del Trampolín (Ceuta)

La entidad independentista que pide entregar Ceuta y Melilla: «No aportan nada a la metrópoli; sólo chupan recursos»

La Assemblea Sobiranista de Mallorca aprovecha la crisis migratoria y diplomática para reivindicar la independencia «de Baleares y el conjunto de la nación catalana entera» y atacar al Estado

El separatismo balear ha dado un paso más en su pulso contra el Estado aprovechando el conflicto diplomático por la crisis migratoria en Ceuta para pedir abiertamente regalar Ceuta y Melilla a Marruecos, y de paso, abrir el camino a la independencia de Baleares y los autoproclamados Países Catalanes respecto de España.

La Assemblea Sobiranista de Mallorca (ASM) tilda a ambas ciudades de «entelequias coloniales» y «pozo sin fondo que sólo chupa recursos», y asegura que regalar la soberanía de la frontera sur al régimen alauita es un «acto de justicia» que debe abrir el camino a la «independencia» de las Islas Baleares.

Asegura que «como independentistas mallorquines nos posicionamos a favor de la descolonización de Ceuta y Melilla porque queremos para estas dos ciudades bajo dominación española lo mismo que queremos para las Islas Baleares y el conjunto de la nación catalana entera: la descolonización y la independencia [lo escribe en mayúsculas]».

La ASM pasa por alto que Melilla es española desde 1497 y Ceuta desde 1640. El colectivo las define como «dos ciudades africanas» y vaticina su entrega a Rabat «por la razón o por la fuerza». A su juicio, regalar ambas plazas a la dictadura alauita es un «acto de justicia» que debe servir para desencadenar la independencia del archipiélago balear.

En su comunicado plagado de descalificaciones y errores históricos de bulto, la ASM desprecia a los más de 170.000 ciudadanos españoles que viven en Ceuta y Melilla y los trata como un gasto inútil para la hacienda pública. «Dos entelequias coloniales que dependen de una manera abrumadora del sector público» y critica duramente que «más del 40% de la población activa trabaja para el Estado».

La asociación independentista sostiene que la «densidad de funcionarios es muy alta» en sanidad, educación, Policía Nacional y Guardia Civil, y que el Ejército sólo sirve para inyectar sueldos públicos en el comercio local.

Un «pozo sin fondo»

Son un «pozo sin fondo que solo chupa recursos», afirma la Assemblea Sobiranista de Mallorca, refiriéndose a Ceuta y Melilla como «dos colonias españolas que no producen nada para la metrópoli», y que son «un foco permanente de desestabilización».

De hecho, la ASM pronostica el fin de la soberanía española en la zona asegurando que « en un futuro cercano, el Reino de España terminará traspasando, por muchos aspavientos que hagan los fachas de PP-VOX, Ceuta y Melilla a Marruecos porque son dos entelequias coloniales que dependen de una manera abrumadora del sector público español, ya que la Administración es el motor principal de la economía en ambas ciudades».

A esta rendición territorial ante una autocracia se suma un furibundo ataque a la Jefatura del Estado, donde el manifiesto de la ASM repasa la historia de España descalificando a la dinastía borbónica —a cuyos monarcas tilda colectivamente de «psicópatas y descerebrados»— y rescatando antiguas filtraciones diplomáticas de 1979 para sembrar dudas sobre Don Juan Carlos I. Todo ello para utilizar la cesión de la frontera sur como palanca para exigir «lo mismo que queremos para las Islas Baleares y el conjunto de la nación catalana entera: la descolonización y la independencia».

Comunicado de la Assemblea Sobiranista de Mallorca

La Assemblea Sobiranista de Mallorca se define como una asociación que pretende «extender el soberanismo en Mallorca a fin de construir una mayoría social favorable a la constitución de un estado propio para los mallorquines, juntamente con los ciudadanos del resto de los Países Catalanes si así lo deciden».

En su página web tiene un contador que detalla en cifras el «expolio fiscal» por parte del «Estado español» a Baleares desde 1995.