El día de los Trífidos, el Súper Eclipse y Mallorca
El eclipse moviliza a la isla con despliegue del Ejército, los Reyes en Marivent y el furor por un «hecho histórico»
Hoy en día se utilizan dos expresiones a todos los niveles de la vida pública: «vivir experiencias», y «hecho histórico». Este eclipse que se nos viene encima es la perfecta suma de las dos, y ha producido una conmoción general pocas veces vista. Es seguro que los vendedores de camisetas ful de la Playa de Palma, ya están imprimiendo algunas con el lema «Yo sobreviví al eclipse».
Es indudable que, para Baleares, y especialmente Mallorca, el haberse repetido de forma muy insistente que era de los mejores lugares de España para poder no-ver los casi dos minutos de eclipse de mañana, está significando algo más que un fenómeno astronómico. Después del evento náutico más importante del Mediterráneo -la Copa del Rey del Real Club Náutico de Palma- los propios Reyes de España serán los testigos más relevantes -desde el palacio de Marivent- del eclipse.
Para los que de jovencitos leímos el álbum del «Templo del Sol» de Tíntin, y que de mayores lo volvimos a ver en el film «Apocalypto» de Mel Gibson, los eclipses totales eran una cosa exótica, lejana y con tintes muy melodramáticos. Y ahora tenemos uno que, aquí en Mallorca, va a provocar el cierre de numerosas carreteras y lugares peligrosos, evitar desplazamientos, modificar comportamientos de indígenas y turistas, e incluso el extraordinario despliegue del Ejército y de la Guardia Civil, así como Protección Civil. La Benemérita incluso desplegará la unidad Pegasus para controlar drones no autorizados. El Ejército, desde hoy y hasta el día 14, tendrá una sección del Subgrupo Táctico Baleares, que pertenece al batallón Filipinas del también histórico, e implantado en nuestra comunidad, regimiento Palma 47 patrullando las distintas localidades y caminos de la Serra, desde Sóller hasta Estallencs y La Trapa, pasando por Escorca, Deiá y Banyalbufar.
Uno de los lugares más buscados para ver el eclipse, porque allá siempre la puesta del sol -el «tramonto» italiano- es un espectáculo brutal es la Sierra de Tramuntana, que recorre de oeste a este todo el norte de la isla de Mallorca y que es Patrimonio de la Humanidad. Previendo la más que posible avalancha de personas que quieren «vivir la experiencia» en uno de los lugares más emblemáticos de la isla, será precisamente en esta zona en la que las unidades del Ejército español – activarán patrullas a pie y motorizadas para tratar de controlar los accesos y evitar mayores problemas.
No queremos ser profetas, pero por las redes sociales ya se está indicando que será el momento y el lugar perfecto para poder observar -si ocurre- un despliegue de OVNIS. Como indica Carlos Garrido en su libro «Mallorca Mágica» (y también recoge la página oficial de la Serra de Tramuntana), conviene explicar que la «zona ventana» (para observar OVNIS) de la Serra de Tramuntana es la comprendida entre Deià y Sa Calobra, y que tiene la «zona cero» alrededor del Puig Major”. Por si nos faltaba algún ingrediente más al evento y al furor popular que ha despertado el evento de mañana.
Pero a los amantes de libros y películas de Ciencia Ficción nos ha venido a la mente inmediatamente la obra de Jack Windham, «El Día de los Trífidos» publicada en 1951 (y que dio lugar a un film dirigido por Steve Sekely en 1963), en la que la visión de unos meteoros -que formaban un espectáculo brutal- producía la ceguera a la mayor parte de la población mundial, siendo la humanidad suplantada progresivamente por los trífidos, unas plantas inteligentes, mientras los pocos videntes eran capturados y usados como guías por la inmensa mayoría de personas que habían perdido la vista tras el paso del meteoro.
Aunque sabemos que, sin hacer mucho ruido, las unidades de urgencias oftalmológicas han sido reforzadas, no pensamos «El día de los Trífidos» sea en ningún caso una premonición ni un aviso de nada de lo descrito en la novela. Pero lo que es seguro que este furor eclipsíaco (si se puede decir así) solamente lo podremos valorar correctamente al día siguiente, que, menos mal, no será viernes y 13.