El presidente del Cercle d'Economia de Mallorca, Bernat Bonnin.EUROPA PRESS

El presidente del Cercle d'Economia de Mallorca alerta: «Hay que promocionar otro tipo de turismo»

Bernat Bonnin reclama impulsar empresas tecnológicas para elevar los salarios y evitar que los jóvenes cualificados tengan que abandonar las islas

l presidente del Cercle d'Economia de Mallorca, Bernat Bonnin, apuesta por «corregir» el modelo turístico de Baleares y favorecer el desarrollo de la industria tecnológica, que reivindica como «el único camino» para mejorar el PIB per cápita y la calidad de vida de los ciudadanos.

Bonnin, elegido nuevo presidente de la institución el pasado mes de julio en sustitución de Pep Vicens, considera que Baleares debe cambiar la forma en la que crece su economía.

Este, sostiene en una entrevista con Europa Press, es uno de los principales retos de los próximos años, pero no el único. También destaca la innovación, el modelo turístico, el acceso a la vivienda o la retención del talento joven. Todos ellos, a su juicio, están «entrelazados» y requieren respuestas basadas en el consenso.

«Mi idea es mejorar el PIB per cápita», resume Bonnin, para después defender que para lograrlo es necesario impulsar una industria tecnológica que sea de «alto valor añadido», capaz de generar salarios «más adecuados» y empleo durante todo el año.

Para favorecer la creación de este tipo de empresas, el también presidente de Robot S.A, compañía dedicada a la automatización de edificios y soluciones energéticas, ve imprescindible que las administraciones den incentivos y facilidades.

Por ello, reclama a las instituciones una reducción «importante» de impuestos a las empresas estratégicas. «En el tema industrial se puede crecer mucho y esto repercutiría en las rentas de la ciudadanía», defiende.

«Corregir» el modelo turístico

Para Bonnin, esta apuesta por la industria no implica «cambiar de arriba abajo» el modelo económico actual, basado en gran medida en el turismo. «No venimos a romper nada, porque creo que sería muy perjudicial para las próximas generaciones», afirma.

Sí considera necesario, sin embargo, «modificar y corregir» el sistema turístico, al entender que «ya no se puede crecer de cualquier manera», dado que Baleares tiene un territorio limitado con una presión que «ya no es sostenible».

Asimismo, pone el foco en el alargamiento de la temporada y en aumentar el valor de la actividad mediante la atracción de visitantes con mayor poder adquisitivo y capacidad para viajar durante todo el año: «Hay que promocionar otro tipo de turismo que no sea el de playa, por aquí ya no se puede crecer más».

En cuanto a la desestacionalización, según Bonnin, hay que «recuperar» el empleo durante todo el año. «Tenemos un modelo con el que nos hemos acostumbrado, vemos como muy normal que la gente trabaje medio año. Y no lo es», advierte.

Buscando consensos amplios

Bonnin afronta su nueva etapa al frente del Cercle con la intención de consolidar la institución como un espacio de reflexión capaz de favorecer acuerdos a largo plazo entre las organizaciones políticas, empresariales y la ciudadanía.

«Si no es a través de los consensos no se puede cambiar un modelo, no se pueden hacer grandes cosas porque estamos sujetos a legislaturas de cuatro años y no se puede cambiar de rumbo cada cuatro años», insiste.

Por ello, pide a las instituciones que tengan una mirada a largo plazo, algo que «solo se logrará si llegan a pactos». Bonnin reconoce que este escenario es «difícil» debido a la polarización, pero asegura que debe ser un «incentivo» para avanzar.

Por ejemplo, afirma que el Pacto por la Sostenibilidad impulsado por el Govern corre el riesgo de quedarse en una declaración de intenciones «desde el momento en el que se proponen unas soluciones desde un único partido».

«Esto hará que cuando cambie el partido todo quede en nada», lamenta. A su criterio, hay que evitar que cada vez que entre un nuevo gobierno «se destruya todo lo que ha hecho el ejecutivo anterior».

Talento joven y vivienda

La dificultad en Baleares para retener a los jóvenes cualificados es otro de los temas en los que el presidente del Cercle hace hincapié. Según expone, los principales obstáculos son el acceso a una vivienda y la falta de empresas con puestos de trabajo acordes con la formación de estos profesionales.

«Lo primero que hay que hacer es crear compañías que les puedan dar trabajo», subraya, poniendo como ejemplo que «un ingeniero no se puede encontrar con que al terminar la carrera tiene que ir a poner copas en un hotel».

En esta línea, relaciona esta cuestión con la necesidad de incentivar la creación de este tipo de empresas, no solo para retener el talento, sino también para favorecer el regreso de los jóvenes cualificados que han tenido que dejar Mallorca.

Sobre la vivienda, entiende que es «una variable más» de un contexto que define como una «encrucijada». «La solución de la vivienda no se hará en un año, ni en dos, ni en tres», remarca, agregando que el problema es que «los salarios no están a la altura» del precio de la vivienda.

Para resolver esta problemática, Bonnin plantea que hay que comenzar por ofrecer seguridad jurídica a los propietarios. «Si se dan garantías, estoy seguro de que haría aflorar una cantidad de viviendas que ahora mismo están vacías», apunta.

Además, continúa, es necesario impulsar la vivienda social y recuperar suelo donde se pueda construir. En este sentido, apuesta por agilizar las licencias de obras, incidiendo en que, de lo contrario, «el problema persistirá».

Una Mallorca más próspera

Bonnin inauguró su etapa al frente del Cercle en un acto en el que reivindicó su objetivo de «dejar una Mallorca más próspera». «Esta es la ilusión que tenemos todos», afirma, a la vez que reconoce la «dificultad» de lograrlo puesto que el Cercle «propone, no hace cosas».

Asimismo, destaca que la institución ha crecido mucho en los últimos años y que «ya comienza a tener una voz». «Hay muchos retos encima de la mesa que tenemos que intentar aminorar para que nos pesen menos», concluye.