Terminal del aeropuerto de PalmaMarkus Mainka

A golpes contra la trabajadora del aeropuerto por no acreditar su descuento de residente

Una trabajadora del aeropuerto de Palma ha tenido que coger la baja médica después de ser agredida por una pasajera a la que había comunicado que no podía acreditar correctamente el descuento de residente. La mujer reaccionó de forma violenta y utilizó su teléfono móvil para golpear en varias ocasiones a la empleada.

Los hechos tuvieron lugar el pasado viernes en el aeropuerto de Son Sant Joan. La víctima, supervisora de una compañía aérea, se encontraba atendiendo a una pasajera cuando surgió un problema relacionado con la documentación necesaria para justificar la bonificación de residente.

Durante la atención, la empleada comprobó que la pasajera no podía acreditar correctamente que cumplía los requisitos para beneficiarse del descuento. Al trasladarle esta circunstancia y explicarle que la bonificación no podía aplicarse en esas condiciones, se inició el incidente.

La pasajera respondió de manera violenta y acabó agrediendo físicamente a la trabajadora. En concreto, utilizó el teléfono móvil que llevaba consigo para golpearla en distintas partes del cuerpo. La empleada recibió impactos en la cabeza, especialmente en la zona de la oreja, y también en uno de los hombros.

La agresión tuvo consecuencias para la trabajadora, que posteriormente se ha visto obligada a coger una baja médica debido a las lesiones sufridas. La empleada es, además, afiliada a UGT, organización que ha dado a conocer públicamente lo sucedido y que en los últimos meses viene alertando de diferentes episodios de violencia contra trabajadores de los aeropuertos de Baleares.

De hecho, la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT Baleares asegura que este último incidente eleva a alrededor de una decena el número de agresiones contabilizadas en los aeropuertos del archipiélago durante el último año.

Desde el sindicato consideran «intolerable» el incremento de este tipo de comportamientos. UGT señala que las situaciones conflictivas con pasajeros ya no se limitan a cuestiones tradicionalmente problemáticas, como el cobro del equipaje o las dificultades para embarcar. Según la organización, cualquier incidencia, la obligación de aplicar una determinada norma o una circunstancia que genere frustración en un pasajero puede acabar provocando insultos, amenazas o incluso agresiones físicas.

Ante esta situación, UGT reclama la aplicación de medidas preventivas efectivas y protocolos de actuación que permitan responder con rapidez ante episodios violentos. El sindicato pide asimismo una respuesta contundente frente a cualquier agresión y mayores garantías de protección para los trabajadores que desempeñan labores de atención directa al público en los aeropuertos.