Ilustración sobre la queja del paciente catalanohablante

Un paciente con problemas respiratorios abandona una urgencia en Palma tras negarse a hablar en español al médico que le atendía

El usuario presentó una reclamación contra el facultativo de la Policlínica Miramar, quien le advirtió de que no le entendía en catalán

Un paciente del servicio de urgencias de la Policlínica Miramar de Palma ha puesto una reclamación contra un médico que no lo atendió en catalán. Tras enzarzarse en una discusión lingüística, el hombre se negó a cambiar de idioma y prefirió irse de la consulta antes que hablarle en español, idioma en el que ambos podían entenderse.

Los hechos se produjeron el pasado 28 de septiembre en una consulta del centro privado del Grupo Juaneda de Palma, adonde el usuario había acudido por una dificultad respiratoria. Tras pasar por el filtro de triaje, el paciente comenzó a exponer al médico sus síntomas en catalán y éste le dijo que no lo entendía: «Me pidió que le hablara en castellano», asegura en su denuncia publicada por el dBalears.

El paciente no especifica la nacionalidad del facultativo ni le importa si lleva poco tiempo en la isla, directamente se negó rechazó cambiar de idioma. Como alternativa, se ofreció a hablar «más despacio» o a «traducir alguna palabra» puntual si resultaba necesario. Pero no quiso hablar en castellano, pese a que también es lengua cooficial en Baleares.

Un 'mandamiento': no cambiar la lengua

La actitud de este usuario viene marcada por las instrucciones de la Plataforma per la Llengua y otras asociaciones catalanistas como la Obra Cultural Balear que piden mantener la lengua, incluso si el interlocutor no entiende el catalán. Es uno de los mandamientos de sus manuales para «vivir plenamente en catalán».

Tras negarse a expresarse en castellano para que lo entendiera, el médico le advirtió de que dejaría constancia de lo sucedido en el informe clínico de la consulta. El paciente asegura que el facultativo le acusó de ser racista.

«Le he constado que hablar mi lengua en mi tierra no es racista», replicó el paciente, según explica en la hoja de reclamaciones publicada por el citado medio.

Tras el intercambio de reproches, el hombre prefirió irse de la consulta antes de ser evaluado de su dolencia. En su escrito de queja, deploró la actitud del médico, mientras alabó el trato «correcto y profesional» recibido por parte del personal de recepción y la enfermera de triaje. No especificó si le habían hablado en catalán.

Este diario se ha puesto en contacto con el Grupo Juaneda, que declinó hacer declaraciones.

De requisito a mérito desde 2023

No es la primera vez que el sector más radical catalanista pone en el foco a médicos que no hablan catalán. El requisito lingüístico implantado por la ex presidenta Francina Armengol fue eliminado en 2023 cuando la popular Marga Prohens entró en el gobierno de Baleares.

Colectivos como la OCB, junto con los partidos de izquierda como PSOE y los nacionalistas Més de la mano de Sumar, han impugnado sin éxito esta exención incluso ante el Tribunal Constitucional, que desestimó en mayo de 2025 el recurso presentado contra el decreto ley aprobado por el Govern de Marga Prohens en 2023 que convirtió el requisito en un mérito.

La medida se justificó por la escasez de profesionales sanitarios en las islas y para evitar que el idioma fuera un elemento disuasorio en la contratación: «queremos poner la alfombra roja» al personal sanitario, reivindicó la consellera de Salud. Desde entonces, se ha intensificado la presión sobre este colectivo sanitario, a pesar de que el Servicio balear de Salud se nutre de multitud de trabajadores de la península y de extranjeros que no dominan la lengua autóctona.

'Sanitarios por la lengua'

Indignada por la eliminación del requisito del catalán aprobada por el Gobierno balear del PP, la Obra Cultural Balear (OCB) constituyó en 2024 el colectivo 'Sanitarios por la Lengua'. La iniciativa, que en sus inicios reunió a medio centenar de profesionales, promueve el uso de una chapa distintiva en la bata bajo el lema «haz servir tu lengua» y exige el cumplimiento de un decálogo de «patrones de conducta» concebido para frenar el retroceso del idioma en la sanidad pública. Entre sus proclamas, la principal entidad independentista de Balears reivindica el derecho a «sufrir» también en catalán.