Las madres son las principales víctimas

Las madres son las principales víctimasLogan Bannatyne

Sucesos

Hijos que pegan a sus padres: Baleares lidera el deshonroso ranking, por delante de Madrid, Barcelona o Valencia

Las Islas registraron 201 procedimientos por violencia de hijos contra sus progenitores en 2025 y, pese al descenso respecto al año anterior, presentan la mayor incidencia del país en relación con su población

Una madre que logra escapar de su casa mientras su hijo se atrinchera dentro armado con un cuchillo y amenaza con «cargarse a todos». Otra que denuncia haber sido agredida sexualmente por su propio hijo después de negarse a darle dinero para salir de fiesta. Una anciana que vive entre basura, heces, cucarachas y ratas mientras su hijo se apropia presuntamente de toda su pensión. Y otra mujer que asegura haber sufrido golpes, insultos y encierros a manos de su hija, que llegó a intentar escapar por una ventana situada a 35 metros de altura cuando la Policía acudió a detenerla. Son algunos de los episodios de violencia de hijos contra sus madres que han trascendido en Mallorca en los últimos años. Pesadillas, donde los monstruos son los propios hijos, y por desgracia, Baleares se coloca a la cabeza de este preocupante ranking nacional.

Las Islas contabilizaron 201 procedimientos durante 2025, una cifra muy alejada en términos absolutos de los 1.036 de Madrid, los 831 de Andalucía o los 655 de la Comunidad Valenciana. Sin embargo, la radiografía cambia al ponderar los casos por el número de habitantes: Baleares registra la mayor incidencia de España, con alrededor de 16 expedientes por cada 100.000 habitantes, por delante de Madrid, con 14,6, y de la Comunidad Valenciana, con 12,1.

La dimensión demográfica permite entender mejor la singularidad del dato balear. Las Islas sumaban 1.249.844 habitantes a 1 de enero de 2025, según el INE, frente a los 7,1 millones de la Comunidad de Madrid, los 8,7 millones de Andalucía, los 5,4 millones de la Comunidad Valenciana o los 8,1 millones de Cataluña. Es decir, Baleares aparece únicamente en sexto lugar si se atiende al volumen bruto de expedientes, pero asciende hasta la primera posición cuando se pone ese número en relación con el tamaño de su población.

El contraste resulta especialmente acusado con Cataluña. Allí se contabilizaron 238 expedientes, apenas 37 más que los 201 registrados en Baleares, pese a disponer de una población más de seis veces superior. La tasa catalana queda así en torno a 2,9 procedimientos por cada 100.000 habitantes, frente a los 16,1 de las Islas. Y todo ello pese a que Baleares experimentó una mejora respecto al ejercicio anterior: los expedientes descendieron un 10,6%, desde los 225 contabilizados en 2024 hasta los 201 de 2025, según los datos recopilados por la Fundación Amigó a partir de las memorias de las Fiscalías de Menores.

De agresiones y amenazas al abandono de una madre entre ratas

Los casos que han trascendido públicamente en los últimos meses permiten asomarse a algunas de las situaciones más graves que se esconden detrás de la violencia de hijos contra sus progenitores. Uno de los episodios más extremos ocurrió en Palma el pasado mayo, cuando la Policía Nacional detuvo a un hombre acusado de agredir a su madre y atrincherarse después en la vivienda familiar armado con un cuchillo, pese a tener vigente una orden de alejamiento. La mujer consiguió escapar del domicilio y refugiarse en casa de una vecina mientras su hijo permanecía en el interior profiriendo amenazas de muerte contra los policías desplegados en el exterior. «Al primero que entre me lo voy a llevar por delante» y «me voy a cargar a todos» fueron algunas de las amenazas que, según el relato policial, lanzó durante una intervención en la que llegó a asestar cuchilladas contra la puerta, hasta sacar la punta del arma al exterior. Los agentes trataron de negociar con él y requirieron la presencia de una ambulancia y de los bomberos antes de conseguir finalmente reducirlo y detenerlo.

Especialmente grave fue también el caso de una madre que denunció haber sido agredida sexualmente por su propio hijo después de negarse inicialmente a entregarle dinero. Los hechos ocurrieron de madrugada en un municipio de la Part Forana, cuando la mujer se encontraba durmiendo y el joven se abalanzó sobre ella para exigirle dinero porque quería salir por Palma. Según la información facilitada por la Policía Nacional, la negativa desencadenó una discusión durante la cual el hijo presuntamente agredió sexualmente a su madre y posteriormente la amenazó. La mujer terminó cediendo, le entregó el dinero e incluso lo llevó en coche hasta Palma. Una vez lo dejó en la ciudad acudió a la Policía Nacional para denunciar lo sucedido. Horas después, los agentes localizaron al joven cuando regresaba a su casa a bordo de un autobús público y lo detuvieron como presunto autor de delitos de agresión sexual y malos tratos en el ámbito familiar.

Una realidad diferente, pero igualmente estremecedora, salió a la luz en Manacor en octubre de 2025. La Policía Nacional detuvo a un hombre acusado de maltratar y desatender gravemente a su madre, una mujer de avanzada edad con la que convivía y de cuya pensión, según la investigación, se apropiaba íntegramente. Fue una trabajadora familiar que visitaba periódicamente a la anciana quien dio la voz de alarma al comprobar el deterioro de sus condiciones de vida. Cuando los agentes entraron en la vivienda encontraron basura, heces y orines de animales, utensilios sucios, humedades, moho y presencia de cucarachas y ratas, además de una nevera completamente vacía. La Policía constató asimismo el precario estado de la víctima y las malas condiciones en las que se encontraban los perros que vivían en la casa. El hijo fue detenido como presunto autor de un delito de malos tratos en el ámbito familiar, se acordó una orden de alejamiento y la mujer quedó bajo la atención de los servicios sociales.

También en Palma, una mujer fue detenida en mayo de 2026 después de que su propia madre denunciara que sufría episodios reiterados de violencia. Según la Policía Nacional, la víctima relató que su hija le gritaba, la insultaba y la había golpeado en numerosas ocasiones, además de haber llegado presuntamente a encerrarla en la vivienda para impedir que pudiera pedir ayuda. La investigación quedó en manos de la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) y, cuando los agentes acudieron al domicilio para detener a la sospechosa, la intervención tomó un giro dramático: la mujer trató de escapar por una ventana situada a unos 35 metros de altura y llegó a sacar medio cuerpo al exterior. Los policías consiguieron sujetarla y evitar que cayera al vacío. Tras recibir asistencia sanitaria y ser trasladada a un hospital, fue detenida como presunta autora de un delito de malos tratos en el ámbito familiar.

El último de estos episodios se conoció este verano y tuvo un desenlace casi fortuito. Una patrulla de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) de la Policía Local de Palma interceptó en Son Pisà a un hombre de 48 años que circulaba en motocicleta en sentido contrario y mostraba síntomas de haber consumido alcohol. La prueba de alcoholemia confirmó que triplicaba el límite permitido, por lo que los agentes iniciaron diligencias por un delito contra la seguridad vial. Al identificarlo comprobaron, además, que la Policía Nacional lo estaba buscando como presunto autor de un delito de violencia doméstica después de que hubiera sido denunciado por agredir a su madre. El hombre fue arrestado y trasladado posteriormente a las dependencias de la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional.

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