La presidenta del Congreso, Francina Armengol, en el Congreso de los Diputados, en Madrid
Armengol se aferra al Congreso tras el 29-N: será la «cabeza de cartel fantástica» del PSOE por Baleares
Rosario Sánchez confirma que la expresidenta quiere repetir como número uno, tras renunciar hace pocos meses a encabezar las listas a la presidencia de Baleares en 2027
Francina Armengol quiere volver a ser la número uno del PSOE por Baleares y asegurarse un escaño en el Congreso de los Diputados, la Cámara que actualmente preside. La socialista mallorquina, que el pasado junio renunció a competir por la candidatura al Govern balear y optó por continuar su carrera política en Madrid como pieza clave del Gobierno de Pedro Sánchez, afronta su regreso a las urnas como cabeza de lista socialista por las Islas.
En el PSIB-PSOE dan por hecho que será la candidata socialista en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Será una «cabeza de cartel fantástica» y con «la fuerza necesaria» para afrontar una cita electoral que considera «histórica», ha avanzado Rosario Sánchez, la sucesora de Armengol en Baleares, aunque ha evitado, eso sí, dar por formalizada la candidatura.
Rosario Sánchez, que encabezará las listas del PSIB al Govern balear en mayo de 2027 tras la espantada de Armengol, ha confirmado este lunes que la presidenta del Congreso mantiene su intención de encabezar de nuevo la lista socialista por las Islas, después de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto de las elecciones generales.
El PSOE deberá activar primero su procedimiento interno para designar a sus candidatos. «Nosotros tenemos un proceso, como es un proceso democrático en los partidos socialistas, de primarias antes de elegir a los candidatos», ha explicado.
La vivienda como caballo de batalla
La decisión de Armengol, en realidad, no es nueva. La secretaria general del PSOE en Baleares ya había trasladado el pasado mes de junio a la dirección socialista su voluntad de volver a concurrir como cabeza de lista por Baleares cuando se convocaran las próximas elecciones generales. Ahora, con el adelanto electoral sobre la mesa, esa intención cobra forma política.
«Yo creo que tiene la fuerza necesaria para afrontar este momento, que pienso que es histórico», ha asegurado Rosario Sánchez, que ha recibido la convocatoria electoral reivindicando la normalidad interna de los socialistas. «Es un día especial, un día importante, un día en el que los socialistas siempre estamos cómodos, siempre que se convocan elecciones», ha señalado.
La socialista ha situado además la vivienda como uno de los grandes campos de batalla de la nueva campaña electoral y ha aprovechado su comparecencia para cargar contra el PP de Marga Prohens.
El enfrentamiento, de hecho, ya tiene un escenario inmediato en el Parlament balear este martes. El PSIB llevará a la Cámara una iniciativa para impulsar las zonas de mercado residencial tensionado, una medida que el Govern del PP rechaza aplicar.
Sánchez ha acusado al PP de haber elegido entre «la gente» y los «fondos buitre» al rechazar las últimas medidas estatales sobre vivienda.
«Han preferido el negocio, han preferido priorizar a los fondos buitre, han preferido proteger el mercado más radical antes que ponerse del lado de la gente», ha denunciado Sánchez, olvidando los ocho años de gobierno -de 2015 a 2023- en los que el precio de la vivienda en Baleares aumentó aproximadamente un 55–60%, según datos del INE. Es decir, bajo el mandato socialista.
Armengol, de manifestación
Pese a ello, Armengol ha vuelto a reivindicar estos días la política de vivienda desarrollada durante su etapa al frente del Govern. La expresidenta asistió este fin de semana a la movilización celebrada en Palma por colectivos de inquilinos y vivienda y defendió las medidas adoptadas por su anterior Ejecutivo frente a los grandes tenedores, como la expropiación temporal de uso de viviendas vacías.
En marzo de 2021, el Govern de Armengol anunció un primer expediente sobre 56 viviendas de grandes tenedores, una medida que presentó entonces como pionera en España.
Sin embargo, el resultado final fue bastante más limitado que la cifra inicialmente anunciada. Según el balance oficial del Govern, 16 viviendas fueron finalmente expropiadas y otras seis fueron adquiridas, de modo que 22 pisos se incorporaron al parque público. Otras 19 viviendas salieron del procedimiento después de que fueran estimadas las alegaciones de sus propietarios.
Es precisamente en este terreno donde el PSIB pretende situar ahora buena parte de la campaña y acusar al PP de no intervenir suficientemente ante el encarecimiento de la vivienda durante tres años, mientras olvida los ocho años de gestión socialista en las Islas.