La obra, en proceso de restauración
Patrimonio
'Far', el gigante de hierro y granito que Palma recuperará frente al mar
La obra de Josep Maria Sirvent, inaugurada con motivo de la Universiada de 1999, regresará en noviembre al Parc de la Mar tras una restauración integral
Quien haya visitado recientemente Palma no la habrá visto. En uno de los enclaves más reconocibles de la ciudad, el Parc de la Mar, falta desde hace un tiempo una escultura de ocho metros de longitud construida en hierro y granito y concebida para representar uno de los grandes símbolos del Mediterráneo: un faro. Es Far, la obra que Josep Maria Sirvent creó para la capital balear y que fue inaugurada en 1999 con motivo de la Universiada. Tras ser retirada de su emplazamiento debido a su deterioro y al riesgo de desprendimientos, la escultura encara ahora la recta final de su restauración. Y ya hay fecha para su regreso: si se cumplen las previsiones, volverá al Parc de la Mar durante el mes de noviembre.
La escultura lleva un tiempo lejos de allí por una cuestión de seguridad. Algunas de las piezas de granito estaban rotas y existía riesgo de desprendimientos, por lo que fue retirada para evitar desgracias en una zona tan concurrida de la capital, fundamentalmente de turistas y trabajadores de la Autoridad Portuaria y Aduanas Una revisión más detenida sacó a la luz otros desperfectos, incluido un agujero en uno de los laterales que había quedado tras la desaparición de un foco de iluminación.
El esqueleto del gigante
Más de un cuarto de siglo de vida
Para encontrar el origen de Far hay que remontarse a 1999, cuando la ciudad acogió la Universiada. La competición universitaria internacional cambió durante aquellos años distintos espacios de la capital balear y la escultura de Sirvent fue una de las obras inauguradas con motivo de aquella cita. El artista tenía bastante claro qué quería contar y dónde quería hacerlo. En un parque abierto al frente marítimo decidió levantar un faro, uno de los elementos que mejor pintan la relación histórica entre las ciudades mediterráneas y el mar.
Pero su Far no tiene la forma convencional de una torre. Sirvent entrelazó hierro y granito en una estructura de 178 centímetros de alto, 130 de ancho y ocho metros de longitud, jugando con dos materiales muy distintos para buscar una sensación de equilibrio. Ahora también supervisa la reparación, nada puede cambiar.
También hay una historia personal detrás de la pieza. Josep Maria Sirvent nació en Llívia, Girona, en 1957, pero Mallorca es desde hace décadas el centro de su vida artística. Se instaló en la isla en 1980 y aquí ha desarrollado buena parte de una trayectoria que le ha llevado a exponer en Palma, Barcelona, Girona, Burdeos o Zúrich y a participar en citas como ARCO, en Madrid, o la muestra colectiva celebrada con motivo de la Expo 92 de Sevilla.
En Mallorca, también, se pueden encontrar otras huellas suyas. Los Jardins de la Misericòrdia o la iglesia de Nostra Senyora del Roser, en Son Cladera, acogen piezas de dicho autor. Su producción llegó también bastante más lejos: una de sus esculturas forma parte del centro cultural de Mie, en la ciudad japonesa de Tsu.
Far regresará ahora a casa. Si se cumplen los plazos previstos, en noviembre volverá al Parc de la Mar, 27 años después de su inauguración.