Restos de cera quemada en el entorno del santuario de la diosa Tanit, en Ibiza.
Los rituales neopaganos a la diosa Tanit desatan la indignación en Ibiza
El Consell denuncia que las ofrendas en un santuario púnico protegido dejan restos de comida, cera y materiales quemados y advierte de posibles sanciones
Los rituales neopaganos en honor a la diosa Tanit han vuelto a desatar la indignación del Consell de Ibiza. La institución insular ha denunciado una nueva agresión contra el santuario púnico de es Culleram, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la isla, después de que se hayan encontrado frutas en descomposición, restos de combustión y grandes cantidades de cera adheridas a las rocas. Unas supuestas ofrendas a la antigua divinidad feniciopúnica que, lejos de contribuir a preservar su legado, están poniendo en peligro tanto el patrimonio histórico como el entorno forestal.
El Departamento de Cultura, Educación y Patrimonio del Consell ha condenado unas prácticas que se repiten pese a las advertencias de la institución y las labores de limpieza que se realizan en el yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
Las imágenes recogidas por el Consell en el santuario muestran alimentos abandonados a la intemperie, restos de materiales quemados y cera vertida directamente sobre las piedras. Pero lo que más preocupa a la institución es que, según la información de la que dispone, los participantes en estos rituales habrían dejado velas encendidas en un espacio rodeado de vegetación, con el consiguiente peligro de provocar un incendio forestal.
Frutas y otras ofrendas en el santuario de la diosa Tanit, en Ibiza.
La responsable insular de Patrimonio, Sara Ramon, ha expresado su indignación ante la reiteración de estos episodios: «No podemos seguir tolerando que, bajo el pretexto de unas supuestas adoraciones a la diosa Tanit, se dañe uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Ibiza y se ponga en peligro su entorno natural. El respeto por el patrimonio no es opcional y ninguna creencia ni ningún ritual puede justificar estas conductas».
Rituales sin fundamento
El Consell cuestiona también la pretendida autenticidad histórica de estas ceremonias. Según explica la institución, quienes promueven estas prácticas neopaganas las presentan como una recuperación de antiguos rituales de adoración a Tanit, pero no existe documentación ni evidencia científica que permita acreditar que reproducen las ceremonias celebradas en el santuario durante la Antigüedad.
La paradoja, denuncia la institución, es que estas supuestas manifestaciones de devoción terminan dañando precisamente el patrimonio que sus participantes aseguran venerar. Así, la consellera Ramon ha señalado que «no se puede pretender rendir homenaje a una divinidad destruyendo o ensuciando el lugar que forma parte de su historia». «Eso no es respeto por la cultura ni por el patrimonio de Ibiza», ha advertido, «es una agresión contra un bien que pertenece a todos los ibicencos y que tenemos la obligación de conservar para las generaciones futuras».
De las ofrendas a las hogueras
No se trata de un episodio aislado. En agosto de 2025, el Consell ya denunció que se había encendido una hoguera cerca del acceso al santuario en un momento de elevado riesgo de incendio forestal. En otras ocasiones, los responsables de Patrimonio también han detectado acumulaciones de velas, incienso, restos de alimentos y otros objetos abandonados tanto dentro de la cueva como en sus inmediaciones.
Pese a las advertencias y a las sucesivas limpiezas, estas prácticas continúan repitiéndose. El Consell considera especialmente grave la utilización de fuego en un entorno forestal sensible, donde un incendio podría tener consecuencias devastadoras tanto para el yacimiento como para la vegetación y la seguridad de las personas. A ello se añade el deterioro provocado por los residuos orgánicos que se pudren al sol y por la cera que queda adherida a las superficies rocosas del santuario.
Protegido desde 1994
El santuario de es Culleram se encuentra en Sant Vicent de sa Cala, en el municipio ibicenco de Sant Joan de Labritja. Descubierto arqueológicamente en 1907, constituye uno de los testimonios más importantes de la presencia feniciopúnica en Ibiza y de las prácticas religiosas desarrolladas en la isla durante la Antigüedad.
El yacimiento está declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, desde 1994. Esta protección implica que cualquier actuación que pueda perjudicar su conservación o la de su entorno puede dar lugar a responsabilidades y sanciones conforme a la legislación de patrimonio histórico.
Así las cosas, el Consell ha exigido a las personas y colectivos que organizan estas ceremonias que abandonen definitivamente unas prácticas que considera incompatibles con la protección del lugar «Queremos ser muy claros», ha subrayado Ramon, «es Culleram no es un espacio donde cada uno pueda hacer lo que quiera, encender fuego, depositar alimentos o dejar residuos. Es un santuario arqueológico protegido, un patrimonio de todos y una parte esencial de nuestra historia»-
La consellera ha concluido con una advertencia a quienes aseguran venerar a la antigua diosa: «Quien ama y respeta este lugar, lo cuida. Quien lo ensucia y lo pone en peligro está atentando contra el patrimonio de todos los ibicencos».
La diosa de Ibiza
Tanit fue una de las principales divinidades del mundo cartaginés y tuvo una especial relevancia en la Ibiza púnica, donde su culto dejó una profunda huella. Asociada a la fertilidad, la protección y la vida, esta diosa de origen feniciopúnico se convirtió en una de las figuras religiosas más importantes de la isla durante la Antigüedad.
Precisamente, la cueva de es Culleram fue uno de los grandes centros de culto vinculados a Tanit. En este santuario, situado en una zona montañosa del norte de Ibiza, se hallaron centenares de figurillas de terracota, muchas de ellas representaciones femeninas tradicionalmente relacionadas con la diosa. Los hallazgos arqueológicos permiten conocer la importancia religiosa del enclave, aunque no reconstruir con exactitud todas las ceremonias que allí se celebraban.
Más de dos mil años después, Tanit continúa siendo uno de los grandes símbolos de la identidad histórica de Ibiza. Su imagen aparece en reproducciones arqueológicas, joyas y numerosos objetos decorativos, mientras que su figura sigue despertando fascinación entre quienes buscan conectar con el pasado espiritual de la isla.