El delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez Badal, durante una visita a los centros de asistencia y acogida de inmigrantes
El delegado del Gobierno en Baleares dimite para centrarse en su candidatura a la alcaldía de Calvià
El socialista deja la institución «tras tres años de trabajo intenso» y agradece a Pedro Sánchez su confianza
El delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, dejará su cargo formalmente en los próximos días para volcarse en su candidatura a la alcaldía de Calvià. Su salida no se produce tras los escándalos que han acorralado a su gestión en el archipiélago. Ni por la nefasta gestión de las menores tuteladas, ni tras haber mentido públicamente sobre la activación de la agencia europea Frontex en las islas —hecho que la propia entidad desmintió de forma tajante—, ni por la las cargas policiales ordenadas durante la manifestación antiturismo del pasado 26 de julio en Palma sino para centrarse en su candidatura a la alcaldía de Calvià.
El propio Rodríguez ha hecho pública su renuncia este martes a través de un mensaje en su cuenta de X: «Tras tres años de trabajo intenso como delegado del Gobierno, he solicitado dejar próximamente esta responsabilidad para dedicarme al 100 % a mi candidatura para recuperar Calvià».
En su mensaje, Rodríguez ha agradecido la «confianza» del presidente del Ejecutivo estatal, Pedro Sánchez, y la «lealtad y dedicación» de los trabajadores de la Delegación del Gobierno en Baleares.
El pasado julio asumió la candidatura del PSOE a la alcaldía de Calvià, cargo que ya desempeñó la pasada legislatura y que tratará de recuperar en las próximas elecciones municipales, previstas para mayo de 2027.
Dedicación plena y exclusiva
«Ahora, como ya estaba previsto, ha llegado el momento de dedicarme plenamente a ese compromiso. Por eso he decidido poner fin próximamente a mi etapa como delegado del Gobierno, ya que considero que ambas responsabilidades exigen una dedicación plena y exclusiva», ha explicado.
Rodríguez empieza esta nueva etapa con «muchísima ilusión» y con la intención de «conseguir de nuevo una Calvià para vivir, en el que quien la precisa pueda acceder a una vivienda, donde a los trabajadores se les cuide y con un equipo de gobierno que escuche a todo el mundo y atienda las necesidades de sus núcleos por igual».