Uno de los lugares más fotografiados de Palma, la Catedral, imponente frente al marurbazon

Patrimonio

La escalinata a los pies de la Catedral de Mallorca se resquebraja

Los peldaños más transitados de la isla, por los que cada día pasan miles de turistas camino del corazón de Palma, llevan ocho meses parcialmente cerrados y presentan daños estructurales más graves de lo previsto

No existe un estudio sesudo que determine cuáles son las escaleras más subidas y bajadas de Mallorca, pero bastaría con hacer una encuesta a ojo de buen cubero entre los mallorquines para encontrar una candidata indiscutible: la escalinata que asciende desde el Parc de la Mar hasta los pies de la Catedral de Palma. Pocas deben de soportar semejante trasiego de zapatos, sandalias y zapatillas a lo largo del año. Por allí desfila a diario una multitud de turistas, muchos de ellos cruceristas que desembarcan en el puerto y se encaminan hacia el corazón monumental de la ciudad. Pues bien, esas escaleras, uno de los accesos más concurridos y fotografiados de la capital balear, están en peor estado de lo que se pensaba. Según ha adelantado Diario de Mallorca, los técnicos municipales han detectado daños estructurales más graves de los previstos cuando parte de la escalinata fue vallada el pasado febrero.

Las escaleras salvan el desnivel entre el Parc de la Mar, el gran espacio público que se extiende bajo las murallas, y el entorno de la Seu, la imponente catedral gótica que domina la fachada marítima de la ciudad. Desde ellas se disfruta de una de las panorámicas más reconocibles de Mallorca y se constata la presencia del turismo masivo ( y del top manta ).

«Un ligero desplazamiento»

Y los problemas llegaron. El pasado 23 de febrero, el Ayuntamiento observó un ligero desplazamiento en los dos estribos laterales de la estructura. Los Bomberos de Palma tuvieron que apuntalar uno de ellos y se instalaron vallas que dejaron habilitado un pasillo de aproximadamente dos metros para los peatones. La medida, adoptada inicialmente como precaución, ha terminado prolongándose durante ocho meses sin que exista todavía una fecha para recuperar completamente el acceso. En aquel momento, el Consistorio explicó que los desperfectos se concentraban en un añadido constructivo de la década de 1950.

La primera evaluación apuntaba a una afección localizada, pero las comprobaciones posteriores han llevado a los especialistas municipales a plantear una investigación más amplia. Los técnicos comparecieron este martes ante la Comisión del Centro Histórico para exponer la situación y explicar los trabajos que todavía serán necesarios antes de decidir cómo reparar la estructura.

Las conclusiones conocidas hasta ahora apuntan a que los daños no se limitan a las grietas inicialmente observadas ni a los posibles efectos de una fuga de agua. Se han identificado movimientos en los laterales y en la propia escalera que obligan a estudiar el comportamiento del conjunto arquitectónico. El ámbito exacto de la intervención todavía está por determinar y podría superar la zona que permanece vallada desde febrero.

En los próximos días está previsto realizar nuevas catas y estudios geotécnicos para conocer con mayor precisión el estado de la estructura y las características del terreno sobre el que se asienta. Los resultados permitirán establecer qué elementos necesitan reparación y qué solución constructiva resulta más adecuada. Una vez concluidos estos análisis, los técnicos volverán a informar a la Comisión del Centro Histórico.

El Ayuntamiento de Palma ha confirmado este miércoles que las investigaciones se extenderán a toda la escalinata, y no únicamente a los puntos donde han aparecido desperfectos visibles. La portavoz municipal, Mercedes Celeste, ha explicado hoy tras la Junta de Gobierno que se realizará una valoración global del conjunto arquitectónico para evitar que la futura intervención se limite a corregir problemas puntuales sin conocer el estado general de la infraestructura.