El ex embajador de España en el Vaticano y ex alcalde de A Coruña, Francisco VázquezEFE

Entrevista

Paco Vázquez: «Voy a votar al PP porque es el voto útil para echar a este Gobierno peligroso y propagandista»

El histórico socialista aclara que toma esta postura desde sus convicciones socialdemócratas, y habla de 'pucherazo' censal planificado con la 'ley de nietos'

Para Paco Vázquez (La Coruña, 1946) ya no hay camino de retorno al PSOE. El histórico exalcalde de La Coruña durante 23 años y referente de aquel socialismo que cosió la España del 78 dio el portazo definitivo cuando el Gobierno aprobó la Ley de Memoria Democrática en un intento de «resucitar los odios entre españoles».

Sin carné pero sin abdicar de su ideario socialdemócrata, Vázquez confirma que el 29-N cogerá la papeleta del PP para blindar la Constitución y la unidad nacional. Un rescate democrático al que llama a sumarse a toda la sociedad civil. Con esa bandera para «salvar al país» aterriza este jueves a las 19.00 horas en el centro cultural La Misericordia (Palma), donde participará en la proyección del documental Dunkerque, un acto de movilización constitucionalista organizado por Foro España Cívica con la colaboración de Sociedad Civil Balear, Foro Baleares, Sociedad Civil Valenciana y S'ha Acabat!

PREGUNTA.- La que ha liado diciendo que va a votar al PP el 29 de noviembre. Imagino que le habrán llamado muchos amigos y conocidos. ¿Qué llamada le ha sorprendido más?

RESPUESTA.- Ya lo dije hace cuatro años. Creo que es una actitud consecuente con la posición que vengo manteniendo desde hace mucho tiempo. No es una improvisación nacida de la cita electoral, sino la consecuencia clara de lo que defiendo desde hace años: lo importante es acabar con este Gobierno que está llevando a España a un proceso político de ruptura absoluta.

Se está poniendo en peligro aspectos fundamentales de nuestro sistema democrático, como el respeto a la división de poderes, la defensa de la Constitución y el compromiso con el principio de igualdad y de unidad de España, independientemente de dónde vivan los ciudadanos. Sobre todo, resulta preocupante el proyecto político que encierra el actual Gobierno de coalición socialcomunista y los partidos que lo apoyan, que es un proyecto rupturista con la Transición democrática y con el proceso constitucional.

De ahí que yo tome una posición electoral clara. Manifiesto no sólo que voy a votar en contra, sino que voy a apoyar la opción que permita defender estos valores, que en este caso considero que es el Partido Popular. Eso sí, desde el mantenimiento de mis convicciones y principios ideológicos: yo me defino como socialdemócrata, pero entiendo que hoy el espacio socialdemócrata no está representado, desde luego, por el Partido Socialista.

P.- ¿Por qué votará al PP y no a Vox?

R.- Primero, porque entiendo que es el voto útil -porque es el partido mayoritario de la oposición- para lograr el objetivo final de que no continúe este Gobierno. Segundo, porque es el que más se acerca o concuerda con el compromiso con los valores constitucionales y de la Transición que yo defiendo. Y tercero, porque evidentemente no coincido con muchas de las posiciones de Vox en determinadas materias, como el modelo autonómico o el tratamiento de la inmigración.

A Vox, por otro lado, lo respeto en la medida en que es un partido constitucional que no está implicado en situaciones radicales como los socios que apoyan al Gobierno de Sánchez: formaciones herederas del terrorismo criminal de ETA —que asesinó a 900 españoles durante la democracia— o partidos golpistas que han intentado acabar con la Constitución y romper la unidad de España, como Esquerra Republicana y Junts. Ésos sí son peligrosos. También partidos de populismo comunista como Sumar y Podemos, que intentan cambiar el modelo de convivencia de una democracia occidental.

P.- Usted dice que vota principios y convicciones. ¿Qué principio socialista concreto cree que defiende hoy mejor el PP que el PSOE?

R.- Un compromiso fundamental: el de la igualdad. La izquierda actual, y no sólo el Partido Socialista, ha sustituido el principio de igualdad —que es un pilar básico de nuestra ideología— por el principio de diversidad: diversidad de género, territorial, lingüística, etcétera, lo cual marca diferencias artificiales entre las personas.

Entiendo que el Partido Popular tiene un compromiso constitucional, como han manifestado el señor Feijóo y otros dirigentes, de defensa de los valores de la Transición y de regeneración democrática, porque el país ha sufrido un daño muy grave en sus instituciones. El Gobierno ha ocupado todos los órganos de control y garantía del Estado e intenta romper la división de poderes, no sólo con sus ataques al Parlamento, sino con sus proyectos legislativos respecto al Poder Judicial.

Dicho esto, quiero que quede manifiestamente claro que yo mantengo mis valores. Mi posición es fundamentalmente electoral. Quiero utilizar mi voto para echar a este Gobierno, que considero hostil y peligroso para los valores constitucionales, la unidad de España y la división de poderes. Primero, votar en contra; y después, hacer un voto útil que permita la alternancia, que es lo que se intenta impedir en estos momentos. Voto al principal partido de la oposición para hacer posible el cambio, no porque me identifique con sus siglas, sino para defender estos principios y lograr una alternancia de gobierno.

Quien piense en estas elecciones generales como un duelo clásico de bloques de derecha e izquierda está muy confundido"29-N

Hace cuatro años lo manifesté en un artículo en El Mundo, y hoy la situación es idéntica. Es un error creer que las elecciones son una confrontación entre izquierda y derecha; ni muchísimo menos. Estas elecciones son un compromiso para conservar los valores de la Transición democrática y defender la Constitución frente a quienes quieren cambiar la forma del Estado y el modelo de unidad de España. Quien lo piense como un duelo clásico de bloques está muy confundido.

P.- O sea, que usted sigue sintiéndose socialista.

R.- Sí, sí. Siempre he mantenido mis principios y convicciones, que son muy elementales: los valores de la socialdemocracia se basan en el compromiso con la igualdad y la solidaridad. En España, la socialdemocracia tuvo un protagonismo fundamental en la Transición para elaborar la Constitución y establecer un sistema basado en algo muy importante: la reconciliación nacional. Reconciliación con la que este Gobierno intenta terminar mediante la llamada Ley de Memoria Democrática, que no tiene nada de memoria ni de democrática.

P.- Hablemos de las elecciones generales anticipadas por Pedro Sánchez. ¿Por qué ahora?

R.- Obedece a un plan. Tienen una estrategia trazada desde hace años, y es un error hacer análisis políticos en función del suceso inmediato. Aquí hay que analizar la evolución que está teniendo España desde hace años, respondiendo a un proyecto nacido del llamado Pacto del Tinell. El socialismo actual tiene poco de clásico y se ha convertido en una variante del nacionalismo catalán cuyo objetivo es impedir la alternancia política y yo diría de derogación del actual sistema constitucional.

En la medida en que consideraron oportuno para hacer frente a sus graves responsabilidades en temas como la crisis de vivienda, para enmascarar casos de corrupción y la crisis de Ceuta—, decidieron precipitar la confrontación electoral. Además, para aprovechar la división de la extrema izquierda para coger votos.

P.- ¿Qué le parece ese «frente amplio» de la izquierda que se propone para el 29-N?

R.- Es una manifestación minoritaria del sentir de la sociedad española. Es simplemente la expresión de un populismo comunista nacido con el chavismo y la influencia que éste ha tenido en partidos de corte comunista como Podemos, Izquierda Unida y de Sumar.

La tragedia de la España de hoy es que quienes marcan la estrategia política son los partidos que defendían la ruptura al inicio de la Transición. En su momento nos enfrentamos quienes defendíamos la reforma y quienes querían imponer un sistema cuasi totalitario, que pobedecía a los postulados del populismo. Hoy, por el cambio del Partido Socialista de intentar mantenerse en el poder a costa de lo que haga falta, son esos mismos partidos antisistema los que marcan la línea política y amenazan contra los valores constitucionales y democráticos.

La tragedia de la España de hoy es que quienes marcan la estrategia política son los partidos que defendían la ruptura al inicio de la Transición"

P.- Usted defiende la unidad de España. ¿Dónde termina la negociación política y empieza la cesión de la soberanía?

R.- Eso ya terminó con la aprobación mayoritaria de la Constitución. La Carta Magna es la que marca el reparto de funciones y de competencias entre los territorios españoles, siempre bajo el principio de una soberanía única: la que recoge la unidad del pueblo español. Todo lo demás son posiciones tendentes a romper esa unidad y a cambiar un modelo de convivencia que tenemos desde hace más de 500 años, algo que vienen manteniendo los partidos separatistas, jamás conformes con lo que van logrando sobre todo por vías incluso a veces anticonstitucionales, como el golpe de Estado en Cataluña.

P.- Francina Armengol definió a Pedro Sánchez este fin de semana como un «faro y luz del progresismo». ¿Cómo lo definiría usted?

R.- Mire, he sido diputado 23 años, y jamás la presidencia del Parlamento había llegado a un nivel de degradación tal como el de la señora Armengol. Recuerdo a un gran mallorquín como era don Félix Pons, un presidente ejemplar. Lo que hemos visto con la tal Armengol ha sido una degradación absoluta de las funciones de quien tiene que presidir el Congreso.

De Sánchez tengo una opinión pobre. Carece de currículum académico o político, entró de rebote en las listas y ha cambiado al PSOE y lo ha convertido en un partido de corte populista. Pienso que ha sido un oportunista, un aventurero de la política que ha sabido aprovechar la descomposición del PSOE y ha creado un círculo de responsables vinculados a su persona. Lo ha convertido en un partido en una estructura asamblearia y de primarias que ha liquidado los controles democráticos internos democráticos. Eso es una okupación de las siglas.

De Sánchez tengo una opinión pobre. Carece de currículum académico o político, entró de rebote en las listas y ha cambiado al PSOE y lo ha convertido en un partido de corte populista"Sobre el líder del PSOE

P.-El Gobierno quiere que hablemos de Maricarmen pero no de Ceuta…

R.- Claro que hablamos. Hoy mismo los Reyes visitan Ceuta y Melilla para poner en valor su españolidad. Me hubiera agradado que los presidentes de ambas ciudades autónomas hubieran acompañado a la Familia Real en el Palacio Presidencial el día de la Hispanidad; habría sido un gesto magnífico de compromiso.

Estas dos ciudades son tan españolas como cualquier otra y esto va a tener consecuencias políticas indudables, e incluso penales. Ha habido una dejación de funciones muy preocupante y conductas que podrían incurrir, por omisión, en traición por no haber asumido las obligaciones cuando se conocía lo que iba a suceder.

P.- Este lunes publicaba El País que la Armada marroquí invadió aguas jurisdiccionales españolas a finales de julio. ¿Cree que el Gobierno está haciendo dejación de funciones en la defensa de la soberanía nacional?

R.- No es sólo una dejación de funciones; existe la duda y la sospecha razonable de si en algunos sectores del Gobierno puede haber problemas ante Marruecos por datos comprometedores, entre los cuales se incluye al propio presidente del Gobierno. Esa es una duda razonable por las conductas que han seguido.

Además, se ha demostrado que el Ejecutivo no ha sabido gestionar este problema ni otros problemas graves, como ocurrió con la pandemia del Covid, con la DANA y ahora con Ceuta. Tampoco gestionan bien los asuntos cotidianos que deberían centrar la campaña electoral: la desgraciada gestión de la educación y la vivienda.

El informe PISA ha reflejado que en estos últimos años la educación española ha descendido a los peores niveles. Y con la vivienda, tras ocho años de gobierno, lo que era un problema preocupante se ha convertido en la primera preocupación de los ciudadanos. No han hecho nada de nada; al contrario, la situación ha empeorado.

P.- ¿Qué responsabilidad tiene el Gobierno central en las dificultades para acceder a una vivienda?

R.- Toda. Felipe González lo definía bien: 'quien es presidente dos años es ya el padre de todas las situaciones, para bien y para mal'. Este Gobierno en ocho años ha tenido tiempo sobrado para modificar leyes que han permitido el desahucio de esta señora fallecida [en referencia a Maricarmen Abascal]; ha tenido ocho años para impulsar suelo público para construir vivienda y no ha hecho nada. Al contrario, ha mentido y por eso mi voto es para echar a un Ejecutivo basado en la mentira y en la propaganda; entiendo que es un Gobierno peligroso para el futuro de la democracia y para las libertades en España. Se ha adaptado a cualquier situación con tal de mantenerse en el poder y ha pactado con quien haga falta y lo que haga falta, como los indultos, la amnistía y con algo imperdonable que es el pacto con Bildu.

Este Gobierno en ocho años ha tenido tiempo sobrado para modificar leyes; ha tenido ocho años para impulsar suelo público para construir vivienda y no ha hecho nada"Vivienda

P.- El Tribunal Supremo ha paralizado el reconocimiento del derecho de voto a miles de descendientes que obtuvieron la nacionalidad a través de la «ley de nietos». ¿Cómo interpreta esta decisión de cara al 29 de noviembre?

R.- Lo que ha hecho el Tribunal Supremo es defender la ley con rigor. Aquí ha habido un fraude de ley y un proyecto de pucherazo censal planificado desde hace años. La Ley de Nietos se aprobó en el Parlamento rechazando las enmiendas que pretendían extender la nacionalidad a quienes no fueran descendientes directos de exiliados políticos. Y esas enmiendas fueron rechazadas. La norma es clara. A partir de ahí, el Gobierno socialista inicia un proceso de interpretación fraudulenta de la ley desde el Ministerio de Justicia liderado por una directora general que curiosamente era militante socialista y hermana del ministro de Transportes.

A continuación, se efectúa un cambio masivo de cónsules en casi todos los países afectados, se enviaron a dirigentes socialistas como Francisco Salazar a hacer campaña de captación de votos en América, y a continuación se establece que, como el volumen de peticiones era elevado, se ordena a los cónsules que puedan delegar en empresas privadas contratadas y marcadas por el Ministerio de Exteriores para la organización del proceso administrativo de las personas que pidieran la nacionalidad. Todo esto no surge espontáneamente sino que escalonadamente se ha buscado cambiar el contenido de la ley para llevar a cabo una operación política de nacionalización masiva que favoreciera los intereses electorales del Gobierno.

Gracias a la división de poderes y a la independencia del Poder Judicial, el Tribunal Supremo lo ha frenado con el peso de la ley y la justicia. Si no, habríamos asistido a un proceso fraudulento en el que podrían votar personas que no estarían amparadas ni protegidas por la ley. Esto se hace en 2022 -2023 y la oposición no ni se enteró, lo cual demuestra una falta de preparación en su labor fiscalizadora de los departamentos ministeriales y de seguimiento a través de un «gobierno en la sombra», como cabría esperar en una democracia avanzada.

Lo que ha hecho el Tribunal Supremo es defender la ley con rigor. Aquí ha habido un fraude de ley y un proyecto de 'pucherazo' censal planificado desde hace añosLey de nietos

P.- ¿Cree que Pedro Sánchez está detrás de las cloacas del PSOE?

R.- Eso no lo sé, no tengo datos. Pero a mí, como militante socialista durante 40 años, me preocupa que se haya podido llegar a este nivel de degradación en las estructuras del partido. Es un insulto a la propia historia del partido.

P.- ¿Qué responsabilidad tiene José Luis Rodríguez Zapatero en este declive del PSOE?

R.- Las cuestiones que afectan a Zapatero están sometidas a la justicia, y será la que decidirá.

P.- ¿Qué es lo que más va a costar recuperar tras el «sanchismo»?

R.- Primero, la regeneración que necesita este país. En este momento todas las instituciones que tienen la función de control y garantía del Estado están en peligro en la medida que han sido ocupados desde el punto de vista partidario, desde el Instituto Nacional de Estadística hasta el Banco de España, la Fiscalía, la Abogacía del Estado o el Tribunal de Cuentas, la CNMV— han sido ocupadas desde un punto de vista partidario.

Segundo, hay que recuperar el respeto a la división de poderes, tanto en lo que concierne al Poder Judicial como al Parlamento. Hoy se intenta desprestigiar al poder legislativo mediante fórmulas chavista, que es la democracia popular, lo cual es un anuncio, si hay un cambio de gobierno, de la forma de oposición que pretende tener la actual mayoría parlamentaria.

Tercero, habrá que tomar medidas que nazcan de la realidad económica de España, que está prácticamente al borde de la quiebra técnica: la Seguridad Social debe 146.000 millones de euros y la carga del pago de los intereses de la Seguridad Social absorbe un porcentaje ya tremendo del PIB… porque aquí no podemos hablar de presupuestos porque llevamos cuatro años sin presupuestos del Estado, algo insólito en Europa. Y cuarto, es necesario tender puentes para recuperar los grandes acuerdos de Estado sobre los que se construyó la Transición democrática.

P.- Usted fue alcalde de A Coruña durante 23 años. ¿Qué le diría a un alcalde o cargo socialista que discrepa de Pedro Sánchez pero prefiere callar?

R.- Que hable, que lo diga. Uno siempre tiene el derecho y la obligación de exponer y defender sus valores, sólo faltaba. En mi época, yo lo hacía en un partido que respetaba la libertad de expresión y tenía gran respeto a la conciencia personal. A mí se me permitió estar en contra de la ley del aborto por mis convicciones católicas y no pasaba nada; el partido respetaba la libertad de conciencia a sus militantes. Todo eso ha desaparecido. Hoy el PSOE tiene una estructura orgánica de carácter asamblearia donde muchos cargos viven de la política profesional, lo que dificulta mucho el cambio interno.

Españoles de centroizquierda o socialdemócratas moderados se sienten hoy huérfanos de representación política. Desgraciadamente, el PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra ha desaparecido"El actual PSOE

El resultado es que cientos de miles de españoles de centroizquierda o socialdemócratas moderados se sienten hoy huérfanos de representación política. Desgraciadamente, el PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra ha desaparecido.

P.- Usted viene a Palma para participar en una ponencia sobre la Operación Dunkerque. ¿Qué le interesa especialmente de ese episodio histórico?

R.- La idea que ha impulsado este foro, ideada por mi buen amigo Mariano Gomá, me parece acertadísima. Dunkerque fue una operación militar donde la participación de los ciudadanos civiles, con sus propias embarcaciones, fue clave para salvar a los soldados ingleses y evitar su captura de los alemanes.

Es una metáfora perfecta y un llamamiento a la sociedad española para que todos contribuyamos a salvar nuestro país, a defender los valores democráticos europeos: la división de poderes, la unidad de España y el respeto a la convivencia. Hoy vemos problemas tremendos, como la exclusión de la lengua común en algunas autonomías mediante manifestaciones totalitarias.

Participar en esto junto a figuras de distintas sensibilidades —como mi gran amigo Inocencio Arias, que es una persona más bien de derechas, y yo mismo, que vengo del centroizquierda— demuestra que el objetivo común está por encima de las siglas: se trata de salvar la España democrática de la Transición, un modelo que no tuvo ni vencedores ni vencidos. Me interesa fue la colaboración de todo el mundo y cómo todos contribuyeron a salvar a su país.

P.- Una predicción para acabar. ¿Qué pronostica para el 29 de noviembre?

R.- Confío en que los ciudadanos acudan a las urnas ya con el voto decidido desde hace varios años tras ser testigos de todo lo que ha sucedido: los pactos políticos, las amnistías, los indultos y las mentiras. Hay que acabar con esta triste etapa. Espero y confío en que surja una nueva mayoría que permita un cambio de gobierno en España.

P.- Si el 30 de noviembre el PP gobierna con el apoyo de Vox, ¿considerará que ha contribuido a una alternativa que defiende sus principios socialdemócratas?

R.- Consideraré que habré votado a una alternativa que defiende los valores constitucionales y hace posible la alternancia política, que es lo verdaderamente necesario hoy en día. La necesidad de un cambio que defienda y conserve los valores constitucionales.