Efectivos de la UME desplegados en las calles de Eivissa para paliar los efectos de la dana Adam, a 19 de octubre de 2026, en Eivissa, Baleares
El Gobierno balear envía un ES-Alert en Ibiza y Formentera por la dana Adam y decreta el teletrabajo para empleados públicos
El Consell de Ibiza ha podido reabrir los accesos al aeropuerto por las severas inundaciones
La virulencia de la dana Adam a su paso por el Baleares ha forzado a las autoridades autonómicas y locales a paralizar de forma preventiva gran parte de la actividad pública y educativa este lunes. Ante el recrudecimiento de las precipitaciones y el riesgo hidrológico, el Gobierno balear ha emitido una alarma masiva mediante el sistema Es-Alert en las islas de Ibiza y Formentera, al tiempo que ha implantado el teletrabajo obligatorio para toda la plantilla de la administración pública autonómica en Balears cuyos puestos lo permitan.
Para aquellos funcionarios cuyas tareas no puedan desarrollarse telemáticamente, la Conselleria de Trabajo ha instado a seguir las directrices de los responsables directos o acogerse a las facilidades y permisos retribuidos contemplados en la legislación laboral, siempre con la máxima de evitar trayectos por carretera que entrañen peligro. La medida no repercute en la cobertura de los servicios de urgencia y esenciales, que permanecen totalmente operativos.
Caos en las infraestructuras de Ibiza
El impacto del temporal se ha dejado sentir con especial virulencia en las islas Pitiusas. El Consell Insular de Ibiza ha decretado el trabajo a distancia para su personal no esencial tras verse obligado a cortar el tráfico en la carretera del aeropuerto de Ibiza (entre los kilómetros 3 y 5,5) debido a las graves balsas de agua acumuladas en la calzada. Sobre el mediodía se ha informado de la reapertura. Sin embargo, siguen las grandes acumulaciones de agua en rotondas de Jesús y entradas a la ciudad de Ibiza.
También, se ha alertado sobre el peligro de desprendimientos en vías insulares del norte de la isla. Asimismo, varios puntos neurálgicos y rotondas de acceso a la capital insular y a municipios colindantes han sufrido cierres intermitentes a lo largo de la mañana.
El Hospital de Formentera ha suspendido la actividad quirúrgica programada debido a los daños causados por el episodio de intensas lluvias de este lunes, aunque mantendrá la actividad urgente. No obstante, el quirófano no ha sufrido daños.
Asimismo, serán atendidos los partos urgentes, pero se derivará al paritorio del Hospital Can Misses de Ibiza la actividad obstétrica programada mientras duren las labores de recuperación y con el objetivo de garantizar la seguridad del paciente.
Las principales dependencias públicas y servicios insulares ibicencos —incluyendo las estaciones de la ITV, el centro de exámenes de conducir, instalaciones deportivas y la red de bibliotecas— han paralizado completamente su actividad presencial. Desde las instituciones se remarca que las citas fijadas para la inspección de vehículos serán reubicadas sin necesidad de que los usuarios efectúen nuevos trámites.
Aulas vacías y desalojos de emergencia en Palma
Además, el Gobierno balear ha suspendido toda la actividad lectiva presencial en los centros escolares de Mallorca, Ibiza y Formentera, medida a la que se han sumado la Universitat de les Illes Balears (UIB) y otros centros de enseñanza superior.
En Palma, el Ayuntamiento ha desplegado un operativo especial de contingencia que incluye el cierre de parques, jardines y espacios públicos al aire libre como el paseo Sagrera. Como medida de máxima precaución ante el posible desbordamiento de los torrentes, los servicios sociales de la capital han evacuado diversos asentamientos situados en áreas declaradas de riesgo hidrológico, habilitando el polideportivo municipal Germans Escales para dar cobijo a las personas desalojadas.
Hasta la mañana de este lunes, el Centro de Coordinación de Emergencias 112 ha contabilizado cerca de 130 incidencias en el archipiélago vinculadas al paso de la dana Adam, relacionadas en su mayoría con inundaciones en la vía pública, desprendimientos y caída de arbolado. A pesar de que la intensidad del frente tormentoso ha comenzado a virar en dirección a Menorca, los servicios de protección civil mantienen la máxima cautela y piden cautela extrema a todos los ciudadanos.