Marcelo Roveda, desaparecido en Ibiza

¿Dónde está Marcello Roveda? Buscan al artista desaparecido en Ibiza desde hace casi un mes

Su familia, angustiada, ofrece una recompensa para localizar al italiano, de 43 años, tras llegar a la isla el 28 de septiembre, llamar a su novia y coger un taxi

Marcello Roveda llegó a Ibiza hace 28 días. Tenía 43 años, un billete de vacaciones en la mano y la intención de pasar unas vacaciones. Se subió a un taxi, telefoneó a su pareja, Federica Frulla, para decirle que ya iba hacia el alojamiento y, en ese preciso segundo, la tierra se lo tragó. No volvió a dar señales de vida. No hubo un destino al final del trayecto, ni un equipaje deshecho, ni un cruce de mensajes de buenas noches. Nada.

La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para esclarecer la desaparición de este ciudadano italiano vinculado al arte urbano y conocido bajo la firma de Hello Marte. Roveda es un referente internacional del graffiti art. Sus obras decoran fachadas y espacios en ciudades de todo el mundo como Fráncfort, Los Ángeles, Chicago, Ciudad de México, Brasil y su localidad natal, Rozzano, donde rinde homenaje a sus raíces y a hitos locales.

De Google al metro de Copenaghe

Entre sus trabajos más emblemáticos figuran murales dedicados a Diego Armando Maradona, intervenciones en sedes de Google e Iliad en Milán, estaciones de metro en Copenhague y Milán, e incluso la favela de Cidade de Deus en Río de Janeiro, convirtiéndose en el primer grafitero italiano en pintar allí.

Tras días de incertidumbre, sus allegados se han desplazado a Ibiza para activar una campaña de búsqueda con carteles y folletos que incluyen su fotografía y datos de contacto. «Desaparecido. Ayúdanos a encontrarlo», reza el mensaje difundido por su entorno, que ha anunciado además una recompensa económica para quienes faciliten información veraz que contribuya a localizarlo.

Camiseta rosa y gorra negra

Roveda fue visto por última vez durante la noche del 28 al 29 de septiembre. En aquel momento vestía una camiseta rosa y una gorra negra. No tiene tatuajes pero sí una cicatriz en el brazo izquierdo.

Los investigadores mantienen abiertas todas las hipótesis de trabajo. Marcello Roveda no tiene antecedentes de desapariciones voluntarias, lo que acrecienta la preocupación de su entorno a medida que se acumulan las jornadas sin noticias sobre su paradero.

La búsqueda continúa en Ibiza a la espera de saber qué ocurrió después de que Marcello subiera a aquel taxi.