Desde la retaguardiaMiquel Segura

¿Por qué Prohens va a por todas en estas elecciones generales? Claves para explicar el tsunami en las listas del PP

El papel que juegue o no el PP balear en Madrid en la próxima legislatura marcará el devenir político del centro derecha isleño. Margalida necesitaba una estrella y -seamos sinceros- tampoco tenía tanto donde elegir

La noticia mañanera provocó expectación, incluso entre muchos peperos: Sebastià Sagreras -Peixet junior para los amigos- encabezará la lista al Senado por Mallorca por deseo expreso de Margalida Prohens. A medio camino entre el café con leche y la tostada con mantequilla muchos me confesaron que no entendían esta maniobra. ¿Sagreras a Madrid? ¿Quién va a negociar ahora los Presupuestos con Vox? ¿A quien corresponderá hasta mayo la difícil misión de machacar en sede parlamentaria y mediática a la BOIB (Boba Izquierda Balear) templando gaitas al mismo tiempo con el molesto «vecino del quinto»?

Este cronista a veces maldito -y a menudo en exceso sumiso- tenía que descifrar el sentido de esta jugada. Y vaya si lo hice. No había finalizado mi frugal desayuno y ya conocía las claves del arriesgado movimiento sobre el tablero realizado por Margalida. Pensé en no contarlas, pero al final pudo más mi veterana vocación periodística. Además: desde la retaguardia se disfruta de una libertad que muchos otros no se pueden permitir.

Primera providencia: Feijóo, que está jugando muy bien la partida de las listas, quiere reforzar la del Senado porque un más que posible pacto con Vox en la Cámara Alta así lo exige. Esa era la consigna que venía de Génova 13 y había que cumplirla. En esta tesitura, la persona llamada a ser la «estrella senatorial pepera» era Antonio Vera, que ha sido un excelente consejero de Educación y goza de gran predicamento en Madrid. Además, el asunto le venía de perlas a Toni por razones personales y familiares que aquí no vienen al caso. Pero fue que no y Vera, que por encima de todo es un hombre de partido, entendió rápidamente que no ganaría este envite. Prohens lo quiere de número 2 de la campaña electoral y ahí va a estar, como un clavo y dispuesto a todo. El sacrificio del todavía consejero puede tener su premio a pocos meses vista: la secretaría de Estado de Cultura le vendría como anillo al dedo.

Prohens necesitaba una persona de la máxima confianza personal y política en Madrid. Y ese perfil solo lo da Sagreras: son paisanos, fueron juntos al colegio y su complicidad personal y política es total. Hay que incidir de nuevo en un punto: en estas elecciones ya no puedes mandar a cualquiera al Senado. El papel que juegue o no el PP balear en Madrid en la próxima legislatura marcará el devenir político del centro derecha isleño. Margalida necesitaba una estrella y -seamos sinceros- tampoco tenía tanto donde elegir. Y está, además, el papel de Juan el Bautista que, en el mayor de los secretos, la presidenta le ha encargado a su gran amigo. En la capital -y muy cerca de Feijóo- Sagreras deberá preparar «los caminos de la Señora». Deberá convertirse en el precursor de Prohens, que, de cara al 2030 aspira a dar el salto a la política nacional y a hacerlo con todos los honores. Ese trabajo, a muy largo plazo, solo se lo podía encargar a Peixet.

Otros cambios en las listas electorales indican a las claras que Prohens va a por todas en esta campaña: el número 2 para Antònia Roca, la hasta ahora nueva princesa del Consell de Mallorca también tiene su aquel. Por no hablar del ocaso de los rodriguistas que hasta ahora venían manteniendo sus cuotas de poder. El caso más notorio es el de María Salom. Espero, por el bien de todos, que la de Inca se haya avenido a hacer mutis por el foro. En caso contrario, malo, malo.