Antifascistas contra Núcleo Nacional en Palma de Mallorca
Ocho menores detenidos tras los enfrentamientos entre ultras, acampados y jóvenes en Palma
La protesta convocada por Blocus Mallorca reunió a cientos de adolescentes y terminó con altercados y amenazas en el centro de la capital balear
La Policía Nacional ha detenido a ocho menores durante los incidentes registrados este viernes por la noche en el centro de Palma, donde una convocatoria difundida por el grupo Blocus Mallorca terminó derivando en enfrentamientos entre grupos de adultos, activistas contrarios a la especulación inmobiliaria y numerosos jóvenes y adolescentes.
Siete de los menores fueron sorprendidos con objetos peligrosos, entre ellos armas simuladas y líquidos corrosivos. El octavo, menor de 14 años y, por tanto, inimputable penalmente, fue reducido por los agentes después de lanzar una botella contra el cordón policial que separaba a los acampados de un grupo de adultos.
Los incidentes comenzaron a cobrar intensidad poco después de las ocho de la tarde, cuando cientos de jóvenes empezaron a concentrarse en los alrededores de la Plaza de España. La movilización había sido anunciada en redes sociales por Blocus Mallorca, un colectivo que toma como referencia las protestas estudiantiles francesas y que ha difundido reivindicaciones genéricas relacionadas con la justicia y la equidad.
Los primeros momentos de tensión llegaron con la aparición de una veintena de hombres que se acercaron a las tiendas instaladas por los activistas contrarios a la especulación inmobiliaria. Los acampados respondieron con consignas contra el fascismo. Uno de los participantes llegó a arrojar un banderín hacia el grupo de adultos, lo que desencadenó una reacción que obligó a intervenir a los agentes antidisturbios.
La situación se complicó después con las carreras de grupos de adolescentes por las calles próximas a la plaza. En uno de estos episodios, una decena de adultos persiguió y amenazó a varios jóvenes. Algunos de los implicados vestían prendas y distintivos de carácter radical y fueron posteriormente identificados por la Policía.
Un dispositivo policial durante todo el fin de semana
A partir de las diez de la noche, las concentraciones comenzaron a disolverse. Sin embargo, la Policía Nacional mantuvo un importante despliegue en la plaza de España, con furgonetas y agentes equipados con material antidisturbios. La Policía Local de Palma también se incorporó al dispositivo para prevenir nuevos enfrentamientos.
La movilización había generado preocupación desde días antes. La convocatoria, difundida el martes en un grupo de Telegram denominado Gen Z, provocó reacciones políticas y empresariales ante el temor a que se produjeran disturbios y daños en los establecimientos del centro de la ciudad.
De hecho, algunos comercios habían optado durante la jornada por cerrar antes de lo habitual o proteger sus escaparates con paneles de madera, especialmente a medida que se acercaba la hora anunciada para la concentración.
Finalmente, no se han producido los daños generalizados que algunos comerciantes temían. No obstante, fuentes policiales han confirmado que el dispositivo de seguridad se mantendrá durante todo el fin de semana, con efectivos suficientes para responder a posibles nuevos incidentes, dada la imprevisibilidad de una convocatoria de carácter difuso.