La Policia identificando a jóvenes en Halloween (Palma)Cristina Suárez

Vandalismo

La convocatoria de Blocus acaba en un bluf pese a los 112 identificados y las 23 actas levantadas en Palma

La concentración anunciada en redes sociales para este sábado había generado inquietud tras los disturbios del viernes entre grupos de extrema izquierda y miembros de Núcleo Nacional, pero la plaza de España vivió una jornada de tranquilidad durante la celebración de Halloween

La segunda convocatoria del movimiento Blocus en la plaza de España de Palma acabó este sábado en un bluf frente al temor que se había generado durante las horas previas por los llamamientos difundidos en redes sociales y, sobre todo, por los disturbios registrados el viernes entre grupos de extrema izquierda y miembros de Núcleo Nacional. La posibilidad de que se repitieran los enfrentamientos había puesto en alerta a las fuerzas de seguridad, especialmente al coincidir la convocatoria con la celebración de Halloween, pero finalmente no se produjeron incidentes de consideración. La Policía Nacional mantuvo un dispositivo de vigilancia y controles en el centro de la ciudad que se saldó con 112 personas identificadas y 23 actas levantadas por la tenencia de armas, drogas y otros objetos, aunque la situación en la plaza de España y sus alrededores fue de normalidad durante toda la tarde.

Según ha informado la Policía Nacional, los agentes levantaron cinco actas por tenencia de armas, ocho por drogas y otras diez por llevar diferentes objetos, entre ellos piedras. Además, un menor fue entregado a sus padres tras cometer infracciones. Estas actuaciones se produjeron durante los registros que las patrullas realizaron a grupos de jóvenes en la plaza de España y las calles próximas, donde se había anunciado una supuesta concentración de Blocus. Sin embargo, la presencia policial y los cacheos fueron prácticamente lo único que alteró la actividad habitual de la zona, que durante la tarde y la noche estuvo concurrida por ciudadanos y jóvenes disfrazados con motivo de Halloween. No hubo escenas similares a las del viernes ni fue necesaria una intervención policial para separar a grupos enfrentados.

La expectación que rodeaba la convocatoria del sábado tenía mucho que ver con lo ocurrido apenas 24 horas antes en ese mismo escenario. El viernes, a partir de las 19.30 horas, la llegada de miembros de Núcleo Nacional a la plaza de España, donde se encontraban personas acampadas e integrantes de grupos de extrema izquierda, desencadenó una serie de enfrentamientos verbales y carreras que obligaron a intervenir a la Policía Nacional. Los gritos de «¡Aquí están los antifascistas!» y «¡Fuera fascistas de nuestras calles!» se sucedieron a la llegada de los integrantes de Núcleo Nacional, mientras que otros jóvenes coreaban «¡Pedro Sánchez, dimisión!». La coincidencia de ambos grupos elevó la tensión hasta el punto de que los agentes tuvieron que desplegar efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) para evitar que los incidentes fueran a más.

El temor a repetir los disturbios del viernes

Aquellos altercados tuvieron también consecuencias en la actividad comercial del centro de Palma. Numerosos establecimientos de las inmediaciones de la plaza de España y de las principales calles comerciales optaron por adelantar su cierre y proteger sus escaparates ante la posibilidad de que se produjeran actos vandálicos. Uno de los momentos de mayor tensión se registró en el acceso a la calle Sant Miquel, donde agentes de la Policía Local impidieron el paso a un grupo numeroso de jóvenes después de que se produjeran carreras y movimientos de personas por la zona. El dispositivo del viernes terminó con siete menores identificados, uno de ellos detenido, después de que la Policía localizara material corrosivo, papel de aluminio y un arma simulada entre las pertenencias de los jóvenes. Los implicados fueron trasladados a dependencias policiales y posteriormente entregados a sus progenitores.

La convocatoria que había circulado en redes sociales antes de aquellos incidentes también se atribuía a Blocus, aunque los enfrentamientos del viernes estuvieron protagonizados por integrantes de grupos de extrema izquierda y miembros de Núcleo Nacional, sin que se haya establecido una responsabilidad directa del movimiento en los altercados. La difusión de un segundo llamamiento para el sábado, después de una noche en la que hubo despliegue antidisturbios, carreras y comercios cerrados por precaución, había alimentado la preocupación por lo que pudiera suceder de nuevo en la plaza de España. De ahí que la Policía Nacional mantuviera una vigilancia especial y realizara numerosos controles preventivos durante la jornada.

Finalmente, la convocatoria del sábado no tuvo la repercusión en las calles que se había temido. Aunque los registros policiales permitieron detectar distintas infracciones y dieron lugar a las 23 actas, la concentración anunciada en redes no derivó en nuevos enfrentamientos ni en situaciones de desorden como las vividas el viernes. La plaza de España permaneció concurrida durante la celebración de Halloween, con numerosos jóvenes disfrazados y ciudadanos transitando por el centro, en una jornada en la que el despliegue de seguridad contrastó con la tranquilidad que se mantuvo en la zona.