Collage con algunos de los enseres de lujo recuperados por la Guardia Civil

Collage con algunos de los enseres de lujo recuperados por la Guardia Civil

Guardia Civil

Rolex, Chanel o Louis Vuitton: los ‘lanzas chilenos’ que usaban balizas para robar en mansiones de Mallorca

Una banda vinculada a este grupo criminal vigilaba con microcámaras y dispositivos GPS mansiones de Calvià para robar tesoros cuando los dueños no estaban en casa

Aquí todo es original. Nada de lo expuesto en la Comandancia de la Guardia Civil de Palma viene del «top manta». Hablamos de relojes Patek Philippe de fabricación suiza, un Cartier cuajado de brillantes, maletas de viaje Louis Vuitton con su inconfundible estampado de monogramas, bolsos de mano, carteras y neceseres de la misma firma francesa, piezas de Gucci con el característico anagrama de la doble G, un bolso Dior de piel negra acolchada, pendientes Chanel con las dos ces entrelazadas, un pequeño bolso blanco Valentino con herrajes dorados y varios bolsos de piel con cierres metálicos. También hay pulseras, sortijas con piedras preciosas, cadenas de oro, colgantes, fajos de billetes de 50 y 100 euros y una deslumbrante cruz de diamantes, con piedras engastadas de talla rectangular y un valor estimado de 200.000 euros.

Un Cartier de diamantes

Un Cartier de diamantes

Un auténtico muestrario de hiperlujo, recuperado por la Guardia Civil tras desarticular una banda de ladrones que había puesto sus ojos en las mansiones de Santa Ponça, Sol de Mallorca y Costa d'en Blanes, en Calvià, y que contaba con la colaboración de los conocidos como «lanzas chilenos», especialistas en asaltos a residencias de alto poder adquisitivo. Los delincuentes viajaban expresamente desde Toledo a Mallorca para dar sus golpes y, antes de entrar en las viviendas, espiaban a sus propietarios mediante microcámaras y balizas GPS colocadas en sus vehículos. Así sabían cuándo se habían marchado y tenían vía libre para desvalijar los chalés.

La pieza, probablemente, de mayor valor: más de 200.000 euros

La pieza, probablemente, de mayor valor: más de 200.000 euros

Los golpes comenzaron a sucederse con la llegada del verano. A principios de junio, la Guardia Civil detectó un incremento de robos en viviendas de lujo de Santa Ponça y en las exclusivas urbanizaciones de Sol de Mallorca y Costa d'en Blanes, todas ellas en el municipio de Calvià. Las denuncias se acumulaban y los escenarios se repetían: chalés de grandes dimensiones, residencias de propietarios adinerados, muchos de ellos extranjeros, y un botín compuesto principalmente por dinero en efectivo, joyas, relojes y complementos de firmas prohibitivas. Los investigadores del grupo especializado en delitos contra el patrimonio de la Guardia Civil de Baleares comenzaron a tirar del hilo hasta descubrir que detrás de aquellos asaltos se encontraba una organización criminal asentada en la provincia de Toledo.

Enseres de Louis Vuitton a decenas

Enseres de Gucci y Louis Vuitton a decenasCSS

Sus integrantes no residían en Mallorca, sino que viajaban expresamente desde la Península para perpetrar los robos y regresaban después a su lugar de origen.

La banda tenía perfectamente estudiados sus objetivos. Antes de entrar en una mansión, sometía a sus moradores a una estrecha vigilancia mediante cámaras de pequeñas dimensiones y microcámaras que permitían controlar los movimientos alrededor de las propiedades. Pero su principal ardid consistía en colocar balizas de geolocalización GPS en los vehículos de las víctimas. Los dispositivos, provistos de imanes, quedaban adheridos a los bajos de los coches y transmitían su posición. De esta manera, los delincuentes podían seguir los desplazamientos de los propietarios y saber cuándo se encontraban lejos de sus casas.

Un Valentino

Un Valentino

«Ellos saben cuándo sale el titular de la vivienda, lo han seguido, le han puesto la baliza y lo tienen controlado», explicó Francisco Molina, portavoz de la Guardia Civil en Baleares, durante la comparecencia celebrada en Palma. Cuando comprobaban que la casa estaba vacía, entraban en acción. Forzaban puertas y ventanas con palancas y, en ocasiones, conseguían inutilizar los sistemas de alarma. Una vez dentro, buscaban las piezas de mayor valor, especialmente alhajas, relojes y dinero, aunque tampoco desdeñaban los bolsos, maletas y artículos de marroquinería de las grandes firmas de lujo.

Las pesquisas permitieron descubrir que los ladrones contaban con la colaboración de delincuentes chilenos pertenecientes al fenómeno criminal conocido como los «lanzas chilenos», grupos itinerantes especializados en robos en viviendas y con un largo historial de actuaciones internacionales. Uno de los cinco integrantes de la banda era de origen chileno, aunque tenía nacionalidad española, y mantenía los contactos con estos colaboradores. La investigación ha permitido identificar a dos de ellos, sobre quienes pesan órdenes internacionales de búsqueda. Las ramificaciones de la organización llegan incluso a Estados Unidos: algunos de los investigados aparecen relacionados con un robo en una joyería de Miami, un episodio que continúa bajo investigación.

Alhajas de todo tipo, también pendientes Chanel

Alhajas de todo tipo, también pendientes Chanel

El cerco policial se cerró el pasado 22 de octubre, cuando la Guardia Civil desplegó en Toledo la fase de explotación de la operación «Pícaros Vall». Agentes de Baleares y de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Toledo, con apoyo de efectivos de los grupos de Reserva y Seguridad de León y Sevilla, practicaron cuatro registros domiciliarios en distintas localidades de la provincia y detuvieron a cinco personas, cuatro hombres y una mujer, todos españoles. Los registros destaparon, además de las joyas y objetos de lujo procedentes de los robos, cuatro armas de fuego reales con munición, una de ellas provista de silenciador, seis vehículos de alta gama, más de 2.500 perfumes preparados para su venta y una plantación interior de unas 1.200 plantas de marihuana.

Dispositivos de seguimiento que colocaban bajo los coches para saber cuándo los dueños se iban

Dispositivos de seguimiento que colocaban bajo los coches para saber cuándo los dueños se ibanCSS

La Guardia Civil no tiene constancia de que las armas fueran utilizadas en los asaltos a las viviendas mallorquinas. Los cinco arrestados pasaron a disposición judicial el 30 de octubre y cuatro de ellos ingresaron en prisión. Por ahora se han esclarecido 18 robos en Mallorca, aunque la investigación sigue abierta y no se descarta que puedan atribuirse más delitos a los detenidos, tanto en la isla como en la Península.

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