Al norte de la provincia de Guadalajara aparece esta villa, en su tiempo, considerada una de las plazas más importantes de la corona de Castilla. Atienza es otro reducto medieval de bandera, donde destacan puntos como la Plaza del Trigo, la iglesia de San Juan o de Santa María del Rey, el museo de la Santísima Trinidad y su sistema defensivo, dominado por su fortaleza, construida entre el siglo XI y el XII.