Otro antiguo convento, el de Santa Catalina, del XVII, es el que ocupa el Parador de Almagro, en Ciudad Real. Renacentista, barroco y ahora moderno, cuenta con catorce patios, amplias galerías y sus característicos azulejos y sus tradicionales vigas azules. Los franciscanos lo abandonaron en 1942 y fue inaugurado como establecimiento en 1979.