Detalle de El tres de mayo de Goya
¿Quiénes fueron los dos manchegos fusilados el 3 de mayo por los franceses en la montaña de Príncipe Pío?
Sus nombres figuran en la placa del cementerio de la Florida, en Madrid, sobre la fosa común que recuerda a los 43 ejecutados por el general Murat que Goya representó en su famoso cuadro
Ni mucho menos fueron solo madrileños los muertos y ejecutados el dos y tres de mayo de 1808 durante el levantamiento contra los invasores franceses. Según el documentado expediente conservado en la Sección de Manuscritos de la Biblioteca Nacional, publicado cien años después de los hechos por el Ayuntamiento de Madrid, de los más de cuatrocientos muertos españoles, menos de un 20 % eran madrileños, como recordó José María Golderos Vicario, cronista oficial de Griñón y miembro de la Real Asociación de Cronistas Oficiales.
Detalle de El tres de mayo de Goya
De esos cuatrocientos muertos, 43 están enterrados en el cementerio de la Florida: los capturados tras los enfrentamientos y fusilados en la madrugada del 3 de mayo en la montaña de Príncipe Pío. Solo 29 de ellos fueron identificados, entre los que se encuentran dos manchegos: Anselmo Ramírez de Arellano, agente de Aduanas y natural de Daimiel, en Ciudad Real, y Juan Antonio Alises, de Villarrubia de los Ojos, que era palafrenero del infante don Carlos.
Entre los 43 fusilados
Sus nombres se encuentran grabados en la placa de la cripta de la Ermita del cementerio de la Florida. Los 43 héroes fueron las víctimas del castigo ejemplar que decidió infligir el general Murat. 42 fueron seleccionados al azar entre los heridos y prisioneros y Murat se reservó la restante elección. Antes del fusilamiento fueron torturados. La escena fue representada por Goya en su famoso cuadro El 3 de mayo de 1808 en Madrid (conocido como Los fusilamientos de 1808), pareja de El dos de mayo de 1808 en Madrid (conocido como La carga de los mamelucos).
El dos de mayo de Goya
El mismo lienzo, el primero, reproducido sobre azulejos, que se encuentra a la entrada del cementerio donde reposan los restos en una fosa común de los héroes españoles ejecutados tras el levantamiento, dos de ellos manchegos, cuyos cadáveres permanecieron en el mismo sitio durante nueve días, hasta que fueron sepultados por miembros de la Cofradía de la Buena Dicha, mantenedora del cementerio hasta su desaparición por falta de cofrades, cuando se hizo cargo del mismo la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos.
Se sabe por la lista confeccionada en parte gracias a las reclamaciones de los familiares, que Anselmo Ramírez de Arellano esperaba su tercer hijo y que Juan Antonio Alises tenía una hija de cinco años, Cristina, quien en 1830, según figura en el Archivo de la Villa, solicitó que el Ayuntamiento le pagara la dote concedida en 1814 como víctima del Dos de Mayo por haberse casado.
Dote y cambio en el nombre
Un documento que dice así. «Fecha documento: 07-01-1830. Notas de alcance y contenido: Cristina Alises, hija de Juan Antonio de Alises, víctima del Dos de Mayo y agraciada en el sorteo de las dotes que tuvo lugar en 1814, solicita se le pague dicha dote por haber contraído matrimonio. Interesado: Alises, Cristina. Hija de Juan Antonio de Alises, víctima del Dos de Mayo. Vecina de la plazuela de San Juan la Nueva».
En cuanto a Anselmo, el Archivo recoge una solicitud de su hijo José Ramírez de Arellano, fechada el 8 de julio de 1854, que reza: «D. José Ramírez de Arellano solicita que a su padre D. Anselmo, como Víctima del Dos de Mayo se le nombre Ramírez de Arellano en lugar de sólo Arellano».