Laguna de Taravilla
El paraíso natural de Guadalajara que te sumerge en mil películas
El Cañón del Tajo es un recorrido inolvidable que evoca novelas, filmes y remueve la imaginación
No es un lugar desconocido, ni mucho menos, pues quienes quieren visitar el impresionante Cañón del río Tajo, en Guadalajara, han de hacer reservas previas en los aparcamientos acondicionados, la antesala del paraíso.
Cañón del Tajo en Taravilla
Peralejos de las Truchas, Poveda de la Sierra, Peñalén, Taravilla y Zaorejas son los pueblos que recorre el río de más 1.000 kilómetros a su paso por Castilla-La Mancha, en este caso Guadalajara, aunque el Parque Natural Alto Tajo, al que pertenece este paraje único, también alcanza a Cuenca.
Sus riscos y acantilados parecen los mismos por los que se lanzaban al río Butch Cassidy y The Sundance Kid fuera del alcance (momentáneo) de sus perseguidores. El puente de Peñalén parece medieval, pero fue construido en 1943, casi como otro escenario de película.
Puente de Peñalén
También se le conoce como el puente del tío Lucas (por su constructor) y por su estrechez solo pasan personas en su camino anterior y posterior de serpenteantes senderos. Este Tajo cristalino que pasa por debajo del puente casi de atrezo podría ser el Río Salvaje de Meryl Streep y Kevin Bacon y David Strathairn.
Salto de Poveda
Perfectamente se puede imaginar a sus personajes descansando en su huida y secuestro al pie del Salto de Poveda, lo que fue un proyecto de presa que derivó en una maravilla natural, con poza incluida a la que caen las aguas en hermosa dispersión por la piedra caliza.
El Tajo a su paso por Zaorejas
Más allá del río, o más arriba, alimentada por un arroyo, se encuentra la Laguna de Taravilla, un pequeño Lago Titicaca situado a más de 1.000 metros de altitud. Una pequeña laguna de Walden, en vez de en Concord, en Guadalajara, en cuya orilla un Henry David Thoreau alcarreño podría haber construido una cabaña para «vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida».