Castillo de Rivadeneyra en Caudilla, Toledo

El pueblo «malo» y abandonado de Toledo en cuyo castillo fantasma se pudo rodar 'Los inmortales'

El terrateniente del pueblo, junto a sus tres hijos varones, fueron asesinados al principio de la Guerra Civil por los frentepopulistas trabajadores de sus fincas en una historia de odio

De Caudilla, en Toledo, dice el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz que estaba situado «en una colina» donde «reinan los vientos» y «se producen pulmonías».

Un pueblo de muerte y muerto, donde revive la Comala de Juan Rulfo, pues quedan todos los vestigios de una población en medio del silencio y la nada. Un lugar impresionante que tenía «36 CASAS malas», incluidas «la del ayunt., cárcel, igl. parr. dedicada á Sta. María de los Reyes...».

Imagen de Caudilla, con su iglesia en primer términoFelipe Cuenca Díaz

La expresión «casas malas» la utilizaba Madoz para referirse a casas mal hechas o con problemas de habitabilidad. Parece que Caudilla estaba destinado a desaparecer por sus malos vientos y sus malas casas y sus odios y envidias atávicos. A su castillo, imagen icónica del lugar, el de Rivadeneyra, lo definió el político español en su Diccionario como «arruinado».

A mediados del XIX, época de su triste apogeo, habitaban el pueblo 188 habitantes (en 1847). Hay un cementerio, donde probablemente se encuentren todos ellos, donde una cruz en su exterior recuerda a Claudio Ruiz Bajo y sus tres hijos.

Odio «frentepopulista»

El terrateniente del pueblo y sus tres varones fueron asesinados al principio de la guerra por sus propios vecinos del Frente Popular, después de ser despojados de sus bienes por quienes habían sido trabajadores de sus tierras. Una tierra de odio cuya historia continuó con el fusilamiento de los asesinos en las tapias del mismo cementerio al término de la Guerra.

Queda la fuente del pueblo, el singular abrevadero con forma de cruz, la iglesia sin techos y los restos de las «casas malas», que aún se utilizan como almacenes de campo de los agricultores del vecino municipio Val de Santo Domingo, que absorbió el «mal pueblo», adonde se marcharon todos a mediados del XX.

El castillo o más bien la silueta casi fantasma que queda es la enseña de Caudilla, un lugar donde bien se pudo rodar la escena de la película Los Inmortales en la que muere Juan Ramírez (interpretado por Sean Connery) a manos del malvado El Kurgan en medio de la tormenta, y donde resiste en lo alto como un milagro una estatua de Cristo igual que un castellano mascarón de proa.