Tierras coloradas en CuencaRutas por Cuenca

Un pedacito de Marte en la Tierra: el bello e increíble desierto rojo de Cuenca

Se encuentra en el monumento natural de Palancares y Tierra Muerta, en medio de un monte de pinos y sabinas centenarias

Este paisaje marciano no es privativo de la provincia encantada. En Toledo, las Barrancas de Burujón también remiten al planeta rojo. En este caso un lugar más montañosos, las barrancas o barrancos o acantilados que van a dar a la cuenca del Tajo.

En Cuenca se trata de un desierto, lo cual es singular, pues si algo es característico de la provincia es su serranía, con una geografía escarpada y escultórica en medio de los montes. El desierto rojo en Cuenca viene a sumar personalidad (por si le faltara) a sus parajes.

El polvo rojo

En Toledo, en Cuenca y en otras partes del mundo. La tierra colorada es la misma del Cañón del Colorado, de dicho color por su contenido en hierro oxidado en contacto con el oxígeno. El mismo polvo oxidado que recubre todo Marte y que también está en México, en los Altos de Jalisco, o en Argentina y en Paraguay.

Tierra colorada en Argentina

El desierto rojo de Cuenca, sus tierras coloradas, se encuentran en el monumento natural de Palancares y Tierra Muerta, en medio de monte de pinos y sabinas. Sucede como una aparición, como un rasgo, como un pequeño lugar curioso que Dios hubiera pintado así un día por capricho, igual que la tierra de las pistas de tenis de Madrid unos hombres decidieron un día pintarlas de azul, pero, al contrario que Dios en Cuenca, con escaso éxito.