El presidente Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en la rueda de prensa tras la Conferencia de Presidentes
Page dice que España es un «puzle roto» e insiste airado en que «debe pagar más el que más tiene»
El presidente castellanomanchego ha mostrado su decepción tras una Conferencia de Presidentes donde no se ha abordado el objetivo de la nueva financiación autonómica
La insistencia del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en abordar una nueva financiación autonómica, no ha tenido eco en la Conferencia de Presidentes.
No compareció contento y rechazó los privilegios y las «singularidades». Ha hablado de igualdad de territorios y que desde su progresismo «debe pagar el que más tiene» y no «quejarse el que más tiene».
«No se quiere hablar de dinero, no se quiere hablar de financiación» y «los paganininis terminamos siendo las comunidades autónomas», ha dicho. Ha querido dejar clara su diferente postura respecto a la petición de elecciones en la que coinciden él y el PP, estos «porque as pedirían siempre que pierden» y él para que la deriva nacional no afecte a los ayuntamientos.
La Conferencia le ha dejado a Page decepcionado le ha dejado «decepcionado» por no haberse hablado de financiación y en la decepción ha expresado que «cualquier español que hubiera presenciado la reunión, habría comprobado que España es «un puzle roto» al que le conviene recomponerse.
«Muchas piezas averiadas y prisionero de un ambiente de frentismo verdaderamente asfixiante que hace estéril cualquier intento». Un «diálogo de sordos» con solo dos asuntos en el orden del día a los que el Gobierno se ha ceñido: «No incluir la financiación autonómica en el planteamiento inicial, ya era un indicativo».
«No soy ingenuo, no buscaba acuerdo ni una votación formal, ya tengo algo de experiencia. Pero sí algún compromiso dialéctico, y no hay ninguno tras diez años de retraso», ha dicho Page, quien ha terminado por sentirse más triste que decepcionado.