Luis Machi con la lámpara de vidrio 'Nube'

Luis Machí con la lámpara de vidrio 'Nube'España Artesana

De la arena al cristal: El vidrio de Murano vive en Albacete con el arte de Luis Machí

El artesano valenciano se asentó en Albacete y es de los pocos en el mundo que trabaja la técnica del vidrio soplado

En la pequeña isla veneciana de Murano, el vidrio se pinta de colores en formas desde el siglo XIV. Eso sí, la tradición de trabajos de cristal se remonta al siglo VI, cuando la ciudad lagunar ya presentaba estas técnicas que traían consigo los ciudadanos romanos que fundaron la ciudad en su huida de los bárbaros. Estas gentes seguramente bebían de los conocimientos del Imperio ya defenestrado y que contaba con artesanos en tal labor en Aquilea y Constantinopla.

Aun así, el vidrio se constata desde tiempos de Plinio el Viejo, como así hizo saber en algunos de sus escritos que hablan de tal descubrimiento en Siria, seguramente varios milenios antes de la vida de Jesucristo.

El material resultante de la arena contempló su gran auge en la pequeña isla vecina de Venecia y desde allí, y con el paso de los siglos, ha llegado a Albacete gracias a las manos del artesano Luis Machí.

Botellas de vidrio de Luis Machí

Botellas de vidrio de Luis MachíEspaña Artesana

Una historia dedicada al arte

El vidriero tornero de origen valenciano se mudó en la juventud para estudiar en Almansa y Albacete. Su pueblo natal, Albaida, cuenta con una profunda tradición de trabajo de vidrio. Finalmente acabó estudiando Bellas Artes en Barcelona, la Ciudad Condal donde vivió durante 25 años.

Planeta de Luis Machí

Planeta de Luis MachíLuís Machí

Siempre ligado a la elaboración de cristales, también se dedicó durante un periodo a la pintura, pero pronto volvería a su actual especialidad de la mano de una escuela de vidrio en la que aprendió la técnica conocida como fusing. Mediante este método se funden placas de vidrio con los tonos deseados para finalmente colocarnos dando lugar a las composiciones deseadas que se unen y superponen por el calor.

Aprendió la técnica de soplado de vidrio

Tras una temporada ahorrando y ganándose la vida con el fusing, logró una beca en la Universidad de Edimburgo, donde finalmente aprendería la técnica del soplado. Machí se enamoró de la técnica, pero a su vuelta a España no contaba con medios ni posibilidades para seguir inmerso en este nuevo método.

En este momento, Luis Machí optó por seguir formándose en México, Francia o Estado Unidos, diversas experiencias que combinaba con aprendizaje autodidacta. Movido en parte por el atractivo alquimista del trabajo, finalmente logró hacer con un horno que le permitiera luchar por conseguir su gran objetivo: crear su propio vidrio. El alto precio de la arena de sílice sueca y de los pigmentos de colores alemanes, le condujeron a esta misión que años después le ha permitido ser un auténtico referente en la materia.

Serpiente sin luz de Luis Machí

Serpiente sin luz de Luis MachíLuis Machí

Empapado en conocimiento se aventuró a la complicada afrenta que le llevó a encadenar varios meses en los que no lograba resultado. Pero cuando estaba a punto de rendirse dio con la tecla, el vidrio era una realidad y uno de los secretos mejor guardados, de repente, gracias a su esfuerzo, estaba en sus manos.

Gracias a este primer éxito siguió horneando hasta hacerse con un dossier de fórmulas que le convierte en un artesano del vidrio único. Su objetivo principal desde entonces es conseguir el mejor vidrio del mundo y reconoce con seguridad que ya es uno de los de mayor calidad.

La técnica del soplado le ha aupado al 'Olimpo del Vidrio' siendo uno de los pocos que se mantiene activo en la técnica milenaria y el único del planeta que formula y funde su propio vidrio. Lo hace en Albacete, en un taller en el que se instaló hace unos treinta años.

Gran variedad de productos artesanos

Luis Machí hace magia por medio del fuego cada día y estas chispas de belleza terminan siendo vasos, lámparas, esculturas o piezas puramente decorativas. Entre todas ellas destacan las lámparas y en concreto las llamadas ‘nube’, premiadas en 2017. Estas lámparas de luminosidad sin igual, proyectan una iluminación de calidad sumada a la belleza escultural lograda al soplar el vidrio dentro de un conjunto de alambres.

Otra de sus obras más reconocidas es ‘El huerto de los ajos mágicos’ creada para la exposición Land Art de Andorra en 2021. Sus obras se caracterizan por un vidrio muy resistente al modelado y que resulta en piezas de gran brillo, además de una decoloración y transparencia únicas.

Huerto de los ajos mágicos de Luis Machí

Huerto de los ajos mágicos de Luis MachíEspaña Artesana

El trabajo de Luis Machí ha recibido, hace pocos días, un nuevo reconocimiento de la mano de los III Premios Escala de Interiorismo, que reconocen sus piezas de diseño avaladas por las ferias de diseño mundiales en las que también participa. Además ha logrado el Premio Producto en 2016, 2017 y 2018, a los que suma el Premio Diseño Aplicado a la Artesanía 2022, entre muchos otros.

Las figuras horneadas, torneadas, sopladas y coloreadas por Luis Machí están destinadas a clientes exclusivos, pero cualquiera puede admirar su maravilloso arte. El vidrio y una técnica ancestral, que desde milenios atrás ha fascinado al hombre hasta su gran esplendor en el Murano veneciano, para que siglos más tarde el fuego siga fundiendo el vidrio de Luis Machí con el mismo espíritu milenario en Albacete.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas