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La subestación eléctrica de Calera y Chozas conecta a C-LM con el futuro industrial y ferroviario de España

Impulso clave para Meta, el AVE y el desarrollo energético del oeste regional

Calera y Chozas, en Toledo, inaugura este miércoles una subestación eléctrica de 220 kilovoltios que marcará un antes y un después para el desarrollo económico y energético del oeste de Castilla-La Mancha. Tras más de cinco años de trabajo técnico y negociaciones políticas, la instalación se ha hecho realidad gracias a su inclusión en la planificación estatal de mejora de la red eléctrica para el periodo 2021-2026.

La inversión inicial supera los 10,8 millones de euros, aunque ya está prevista una ampliación de conexión a una segunda línea que supondrá otros 2,7 millones. Más allá de las cifras, esta infraestructura representa una apuesta clara por la industrialización sostenible, por la movilidad del futuro y por la competitividad energética de una región que ya lidera, en muchos aspectos, la transición verde en España.

Impulso ferroviario, renovables y nuevas industrias

La subestación de Calera y Chozas ha sido diseñada con nueve posiciones clave para dar respuesta a las necesidades actuales y anticipar las del futuro. Cuatro de ellas están destinadas al suministro de la planta de Meta, uno de los proyectos tecnológicos más ambiciosos de la región. Otras dos servirán para electrificar el corredor ferroviario Toledo–Navalmoral–Cáceres–Badajoz, una infraestructura histórica largamente demandada que dará un salto cualitativo gracias a esta fuente de energía. Las tres posiciones restantes —una de acoplamiento y dos de entrada/salida sobre la línea Almaraz–Talavera— completan el diseño inicial, que ya prevé ampliarse con dos posiciones más destinadas a reforzar el suministro para futuros proyectos industriales.

Esta infraestructura no solo permite responder al crecimiento de la demanda energética en zonas rurales e intermedias, sino que también se alinea con la estrategia nacional de electrificación del transporte y con la necesidad de asegurar un suministro fiable en zonas de alta generación renovable.

Castilla-La Mancha, potencia energética nacional

La inauguración de la subestación llega, además, en un contexto decisivo para el sector energético regional. Tras el último apagón registrado a nivel nacional, el Ministerio de Transición Ecológica ha aprobado una inversión de 73 millones de euros para reforzar las redes de Castilla-La Mancha, una de las comunidades más afectadas por la saturación de la infraestructura de transporte. Se trata de una respuesta directa al creciente peso de esta región en la producción de energía limpia.

Y es que Castilla-La Mancha no solo lidera el desarrollo de energías renovables, sino que es la segunda comunidad en generación renovable y la tercera en potencia renovable instalada. En el último año, el 70 % de toda la electricidad generada en la región provino de fuentes limpias, un dato que supera en 13 puntos la media nacional. A cierre de 2024, la comunidad aportaba el 14,4 % de toda la electricidad renovable que circula por la red eléctrica nacional.

Además, el autoconsumo se ha disparado. Solo entre 2019 y 2025, Castilla-La Mancha ha multiplicado por trece su capacidad instalada en instalaciones domésticas y empresariales, alcanzando casi 49.000 puntos de autoconsumo.

Un nodo energético para atraer futuro

La subestación de Calera y Chozas no es un elemento aislado. Forma parte de una estrategia más amplia para dotar a la región de una infraestructura eléctrica capaz de absorber la generación renovable que ya existe y, al mismo tiempo, atraer nuevos proyectos industriales.

Prueba de ello es el reciente concurso de capacidad abierto para la subestación de Brazatortas, a la que aspira el proyecto de acero verde Hydnum Steel. Su viabilidad depende de que la red pueda garantizar suministro suficiente para una nueva industria intensiva en energía en pleno Valle de Alcudia. Este tipo de iniciativas podrían cambiar el tejido económico de comarcas enteras, generando empleo, riqueza y arraigo.

Desde el Gobierno regional insisten en que no se puede permitir que una comunidad con más de 16.300 MW instalados tenga que renunciar a proyectos empresariales por falta de capacidad en la red. Castilla-La Mancha ha pedido al Estado que garantice al menos 6.000 MW adicionales en la nueva planificación, clave para desarrollar quince proyectos estratégicos.

Un municipio que se transforma con la energía

Con cerca de 4.800 habitantes y una tasa de paro que ha caído un 42 % desde 2015, Calera y Chozas quiere formar parte de esta transformación energética e industrial. La nueva subestación refuerza su posición en el mapa económico de la región, no solo como punto de paso, sino como motor de desarrollo.