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Los agricultores denuncian precios ruinosos mientras la Junta celebra la calidad del melón y la sandía en C-LM

ASAJA alerta de pérdidas en las explotaciones por precios que no cubren costes y pide a la Administración medidas urgentes para evitar el abandono del campo

El melón y la sandía, emblemas del verano manchego, atraviesan una campaña marcada por el contraste. Mientras el Gobierno de Castilla-La Mancha destaca la recuperación de la superficie cultivada y la alta calidad del producto, los agricultores denuncian que los precios en origen están muy por debajo de los costes de producción, lo que pone en jaque la rentabilidad del sector.

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ciudad Real ha lanzado una voz de alarma tras analizar los datos de la última lonja hortofrutícola celebrada el 6 de agosto en Manzanares. Según esta organización, el melón se está pagando entre 0,08 y 0,22 euros por kilo, y la sandía no supera los 0,10 euros en sus variedades más comercializadas, unos precios que, denuncian, duplican o triplican a la baja los costes reales de producción.

«Estamos arrastrando el 50% de la producción porque no puede venderse. El mercado está completamente desajustado», ha afirmado José Miguel Jiménez, vicepresidente de ASAJA Membrilla. La situación ha generado «indignación y frustración» entre los agricultores, que piden a las administraciones medidas urgentes para garantizar unos precios justos y evitar la desaparición de un cultivo que consideran «sello de identidad de la tierra».

Desde la organización agraria insisten en que el cultivo del melón y la sandía no solo requiere un enorme esfuerzo humano —al no poder mecanizarse su recolección—, sino que también genera empleo y fija población en el medio rural. «Los agricultores no pueden seguir produciendo a pérdidas mientras otros eslabones de la cadena siguen obteniendo márgenes positivos», ha advertido Florencio Rodríguez, secretario general de ASAJA Ciudad Real, sin descartar movilizaciones si la situación no mejora.

La Junta ensalza la calidad y confía en un repunte del consumo

Por su parte, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha visitado esta semana la empresa Sócrates Hortícola S.L., en Camuñas (Toledo), donde ha valorado positivamente la campaña desde el punto de vista de la calidad y la recuperación de la superficie cultivada.

El consejero ha reconocido que los precios están siendo bajos, pero ha mostrado su esperanza en que las altas temperaturas de estos días animen el consumo, especialmente en los mercados del centro y norte de Europa, donde se exporta buena parte de la producción.

«La excelencia de nuestros melones y sandías es incuestionable. Incluso contamos con una IGP, el Melón de la Mancha, que es reflejo del buen hacer de nuestros agricultores», ha señalado Martínez Lizán, destacando además el compromiso con la sostenibilidad y la agricultura ecológica de empresas como Sócrates Hortícola, que cuenta con certificación Demeter y exporta a países como Alemania y Francia.

Durante su intervención, el consejero ha subrayado el papel de estas empresas como ejemplo de innovación y respeto por el medio ambiente, apostando por técnicas agrícolas que reducen el uso de agua, mejoran la salud del suelo y generan empleo estable en el entorno rural. «Son proyectos que dan vida a la tierra y al territorio», ha dicho, recordando también el respaldo del Ejecutivo regional a través de ayudas FOCAL y otras líneas de apoyo.

Dos visiones, una realidad

El campo castellano-manchego vive así una campaña con dos lecturas distintas: una calidad reconocida y una producción sostenible que busca abrirse paso en los mercados exteriores, frente a una grave crisis de precios que amenaza con expulsar a los pequeños y medianos agricultores del sistema.

ASAJA ha reiterado su demanda de establecer mecanismos efectivos para que los precios en origen no caigan por debajo de los costes de producción, tal como exige la Ley de la Cadena Alimentaria. Además, pide a las administraciones que promuevan el consumo de productos locales y saludables como el melón y la sandía.

Desde la Junta, mientras tanto, se insiste en el valor añadido de una producción que combina tradición y modernidad, con una apuesta firme por la sostenibilidad y la calidad diferenciada.