Cielo gris de ToledoToledo Meteo

El cielo de Castilla-La Mancha se tiñe de gris por el aire sahariano y el humo de los incendios

La combinación del humo del incendio de Jarilla, la calima sahariana y el anticiclón dispara los niveles de partículas y obliga a extremar la precaución

Desde el lunes, una mezcla de polvo africano, humo y ausencia de viento está oscureciendo el horizonte en varias provincias de Castilla-La Mancha. A la intrusión de aire sahariano —que ha disparado los niveles de partículas contaminantes PM10 y, este martes, también de las PM2,5— se suma el humo procedente del incendio de Jarilla (Cáceres) y la influencia de un anticiclón que mantiene inmóviles las masas de aire.

En ciudades como Toledo o Ciudad Real, la densa bruma se ha convertido en el comentario más repetido en las últimas horas. Una especie de neblina grisácea ha cubierto el cielo, generando imágenes poco habituales que llaman la atención de vecinos y visitantes.

No es un fenómeno aislado

Este hecho no se trata de un fenómeno aislado, sino de un episodio que afecta a gran parte del centro peninsular. La entrada de aire sahariano, unida al humo de los incendios y a la estabilidad atmosférica, ha creado las condiciones perfectas para que el cielo se oscurezca y los niveles de contaminación aumenten.

El Ayuntamiento de Toledo ya alertó anoche de que el humo podía percibirse en distintos barrios de la ciudad. Por su parte, el 112 de Castilla-La Mancha confirmó que los límites recomendados para partículas en suspensión —tanto PM10 como PM2,5— se han superado en numerosos puntos de la región.

Recomendaciones de salud

Las autoridades insisten en que estas partículas son especialmente dañinas para la salud, por lo que recomiendan limitar la actividad física al aire libre, reducir la exposición prolongada en exteriores y vigilar la ventilación en las viviendas para evitar que las partículas entren en los hogares.

Las personas con problemas respiratorios deben extremar las precauciones y, si es necesario, recurrir al uso de mascarilla, a pesar de las altas temperaturas.

Una leve mejoría en el horizonte

Aunque el panorama resulta preocupante, los expertos creen que la situación podría empezar a mejorar en las próximas horas. Tras una noche en la que los niveles de PM10 fueron muy elevados, algunas estaciones de medición en la provincia de Ciudad Real —como Puertollano o Manzanares— ya registran una ligera normalización. Aun así, las mediciones oficiales reflejan la media de las últimas 24 horas, por lo que el descenso real podría tardar en notarse.

Los puntos más afectados

Según los datos recogidos a las 8 de la mañana de este martes 19 de agosto, se ha rebasado el límite recomendado de partículas PM2,5 en las estaciones de Ciudad Real, Puertollano, Toledo y Los Yébenes. En el caso de las PM10, los niveles excesivos se han detectado en Ciudad Real, Guadalajara, Talavera y Los Yébenes, además de Toledo, Puertollano e Illescas desde la tarde de ayer.

Durante la mañana, las estaciones de Toledo, Talavera e Illescas siguen mostrando valores especialmente altos de contaminación.

Un fenómeno generalizado

La combinación de polvo africano, humo y estabilidad atmosférica ha dado lugar a un episodio que no solo oscurece el cielo, sino que recuerda lo vulnerable que resulta la calidad del aire ante fenómenos naturales y circunstancias meteorológicas.

Mientras tanto, en Castilla-La Mancha y buena parte del centro peninsular, la conversación sigue girando en torno a un cielo que, por unas horas, ha perdido su azul habitual para convertirse en un manto oscuro y preocupante.