(Foto de ARCHIVO) Asesinados por ETA en el año 2000, en Sallent de Gállego (Huesca)GOBIERNO DE ARAGÓN

25 años del coche bomba de ETA en Sallent: Talavera de la Reina no olvida a José Ángel de Jesús

Un cuarto de siglo después, Sallent de Gállego dedica una calle a los guardias civiles asesinados por ETA

Hoy, 20 de agosto de 2025, se cumplen 25 años del asesinato del guardia civil talaverano José Ángel de Jesús Encinas, víctima junto a su compañera Irene Fernández de un atentado de ETA en Sallent de Gállego (Huesca). Un cuarto de siglo después, su familia y quienes le conocieron mantienen vivo su recuerdo con los homenajes que cada año se celebran en el mismo lugar donde ocurrió la tragedia.

Irene Fernández y José Ángel de Jesús Encinas

Como cada 20 de agosto desde el año 2000, el Ayuntamiento de Sallent de Gállego y la Asociación de Víctimas del Terrorismo han organizado un acto en memoria de ambos agentes, que incluye una misa y una ofrenda floral en la plaza del pueblo, a escasos metros de donde estalló la bomba lapa colocada en el coche oficial del Instituto Armado.

Este año, además, el consistorio ha querido dar un paso más en su compromiso con la memoria: Sallent de Gállego dedicará una calle a los dos guardias civiles asesinados hace 25 años. El homenaje, presidido por el alcalde Jesús Gericó, contará con la presencia de familiares de José Ángel e Irene, así como de representantes institucionales.

El atentado que sacudió Talavera y España

El crimen se produjo a las 6:10 horas del 20 de agosto de 2000. Irene Fernández, de 32 años y primera mujer de la Guardia Civil asesinada por ETA, se disponía a arrancar el Nissan Patrol cuando la bomba lapa colocada en los bajos del vehículo explotó con una fuerza devastadora. La agente asturiana murió en el acto, alcanzada de lleno por la onda expansiva, mientras que su compañero de patrulla, el joven talaverano de 22 años, resultó herido de extrema gravedad y falleció poco después durante el traslado en ambulancia al Hospital Provincial San Jorge de Huesca.

La noticia conmocionó a España y especialmente a Talavera de la Reina, donde José Ángel había crecido y donde su familia estaba profundamente vinculada al cuerpo, pues su padre también era guardia civil. El funeral se convirtió en una multitudinaria manifestación de duelo y repulsa: más de 5.000 personas acompañaron el féretro desde el cuartel hasta la Basílica, y por la noche, una histórica concentración inundó las calles bajo un lema que sigue resonando 25 años después: «Talavera contra el terrorismo».

La memoria como compromiso

Han pasado 25 años, pero la figura de José Ángel de Jesús Encinas permanece viva en su ciudad natal y en Sallent de Gállego. No solo como víctima de la barbarie terrorista, sino como símbolo de una generación de jóvenes guardias civiles que entregaron su vida por la seguridad de todos.