Un jabalí, de cerca

La plaga de jabalíes que asola sin solución a un pueblo de Toledo

El Ayuntamiento de San Román de los Montes intenta desde principios de verano encontrar un remedio que la Consejería de Desarrollo Sostenible no ha conseguido aportar

Los jabalíes campan a sus anchas en San Román de los Montes, un pequeño municipio de Toledo de unos 2.000 habitantes. Primero llegó uno, luego unos pocos. Lo hacían esporádicamente, hasta que se convirtió en costumbre casi multitudinaria.

Los jabalíes han tomado el pueblo, especialmente dos urbanizaciones, Serranillos Playa y Reguerones, donde los animales deambulan por calles y parcelas sin control. Ya no tienen miedo.

Según ha publicado el Ayuntamiento, el pasado 17 de julio se reunió con «el delegado de la Consejería de Desarrollo Sostenible y un técnico especializado para tratar el grave e insostenible problema que representa la presencia de jabalíes».

Pero nada se ha solucionado hasta el momento. El Consistorio ha explicado que «al tratarse de suelo urbano, no es posible autorizar batidas ni acciones de caza, ni trasladar los animales a otras zonas, lo que nos deja en una situación de gran limitación».

Su hábitat natural

Del mismo modo asegura que en todo este tiempo han «contactado con numerosos organismos e instituciones: veterinarios, OCA, Guardia Civil, Agentes Forestales, Asociaciones de Cazadores, SEPRONA y empresas privadas, sin que hasta la fecha hayamos conseguido una solución legal y efectiva que nos permita actuar».

Los jabalíes han convertido la zona en su hábitat natural, aseguran, una situación que se alarga por años y cuya problemática aumenta. Dicen que hace un año la Consejería les dio algunas directrices que no sirvieron de nada y por eso ahora vuelven a recurrir al Gobierno.

A la espera de la Consejería

La respuesta ha sido que se van a «investigar otras posibles vías» y en San Román de los Montes están a la espera. El Ayuntamiento ha remarcado que presupuestó una partida económica destinada a este problema, pero es completamente inútil «sin un marco legal que nos permita intervenir».

El Consistorio insiste a los ciudadanos en que mantengan las parcelas limpias y valladas y en que no dejen basura fuera de los contenedores, medidas «imprescindibles» para contener una invasión que por el momento no tiene solución.