Leonardo DiCaprioLobo de Wall Street

De Toledo a Hollywood: este es el vino con nombre maldito que ha conquistado a Leonardo DiCaprio

La historia real detrás del vino que viajó de los campos de Toledo hasta el rodaje de Una batalla tras otra

El viaje de este vino comenzó entre las viñas de Cabañas de Yepes (Toledo) y ha terminado en la gran pantalla. En la escena final de Una batalla tras otra, Leonardo DiCaprio levanta una copa de Los Conejos Malditos, un vino que encarna a la perfección la rebeldía, el humor y la autenticidad que definen a sus creadores.

Detrás de este nombre que suena a leyenda hay tres nombres propios: Gonzalo, May y Alexandra, fundadores de Bodegas Más Que Vinos, un proyecto que desde hace años defiende una manera distinta de entender la tierra. En sus parcelas, situadas en pleno corazón de La Mancha toledana, cultivan viñedos de forma orgánica y sostenible, rescatando variedades autóctonas y trabajando siempre en equilibrio con la naturaleza.

El origen del nombre: cuando los conejos deciden la cosecha

El secreto de Los Conejos Malditos está en su ironía. El vino toma su nombre de aquellas parcelas más castigadas, donde los conejos —con exquisito gusto— devoran las mejores uvas y reducen al mínimo los rendimientos.

Esas viñas son las que más sufren y, al mismo tiempo, las que dan los vinos más vivos, llenos de fruta y frescura. Así nació una gama que celebra la imperfección natural, el azar del campo y la belleza de lo salvaje.

Del viñedo a la gran pantalla

El salto al cine ha sido tan inesperado como simbólico. En la película, DiCaprio brinda con una copa de Los Conejos Malditos, cerrando un círculo entre la tradición rural y el glamour de Hollywood. Un guiño que ha sorprendido incluso a los propios bodegueros, que ven en este cameo una oportunidad para que el mundo descubra el alma manchega de su vino.

Es un vino libre, como su nombre, y representa esa conexión entre la naturaleza, el humor y la pasión por hacer las cosas bien.

Un vino con alma toledana y corazón rebelde

Los Conejos Malditos no es solo un vino que se bebe en Hollywood: es una historia que se cultiva en Toledo, en una tierra donde el sol y el viento marcan el carácter de cada racimo. En cada copa se esconde la huella de un paisaje agreste y la filosofía de una bodega que ha sabido conjugar modernidad y raíz.

Porque, al fin y al cabo, la suya es una batalla más —pero una batalla ganada—: la de demostrar que desde las viñas toledanas también se puede conquistar el mundo, copa en mano. Salud.