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La medida que podría sacar a miles de niños de la pobreza en Castilla-La Mancha y que aún no llega

Unicef alerta: una ayuda de 200 euros por hijo podría reducir la pobreza infantil un 8% en Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha podría dar un giro decisivo en la lucha contra la pobreza infantil si se aplicara una prestación universal por crianza de 200 euros mensuales por hijo. Así lo advierte Unicef tras presentar un estudio que revela que esta medida permitiría reducir en torno a un 8% los niveles de pobreza infantil en la comunidad, una cifra que situaría a miles de menores fuera del umbral de vulnerabilidad.

La región se encuentra entre las comunidades donde esta ayuda tendría un mayor impacto real, debido al peso que la pobreza infantil sigue teniendo en numerosos hogares castellanomanchegos. La propuesta, promovida desde el Ministerio de Juventud e Infancia y respaldada por Unicef, plantea una prestación directa que llegaría a todas las familias con hijos, con el objetivo de garantizar condiciones de vida dignas desde la infancia.

Una ayuda capaz de cambiar el destino de miles de menores

Unicef defiende que incluso una ayuda más modesta, de 100 euros mensuales por hijo, ya tendría un impacto relevante, aunque subraya que la opción de 200 euros supondría un avance mucho más contundente para romper el círculo de la pobreza heredada que condiciona el futuro de muchos menores.

Pese al potencial transformador de esta medida, la prestación universal por crianza aún no ha sido aprobada ni puesta en marcha, lo que mantiene en situación de vulnerabilidad a miles de familias de la región. Desde Unicef insisten en que la pobreza infantil no puede seguir siendo una cuestión aplazada y advierten de que cada año perdido agranda las desigualdades y reduce las oportunidades de quienes más lo necesitan.

En Castilla-La Mancha, donde numerosos hogares afrontan dificultades para cubrir necesidades básicas como la alimentación, el material escolar o el acceso a actividades educativas y culturales, el impacto de esta ayuda podría suponer un cambio real y tangible en la vida cotidiana de los menores.

El estudio destaca que la inversión necesaria para sacar a un niño de la pobreza mediante medidas vinculadas al Ingreso Mínimo Vital resulta especialmente elevada en Castilla-La Mancha, superando los 18.000 euros por menor en algunos escenarios. Sin embargo, la prestación universal por crianza se perfila como una herramienta más eficaz para reducir la pobreza infantil de forma estructural y sostenida.

Unicef insiste en que no se trata solo de una cuestión económica, sino de una apuesta por el futuro de toda una generación. Garantizar recursos mínimos durante la infancia se traduce en mejores resultados educativos, mayor estabilidad emocional y más oportunidades de desarrollo personal.

Castilla-La Mancha, en el foco de la alerta social

La organización recuerda que la pobreza infantil no es una realidad inevitable y que existen soluciones concretas capaces de revertirla si existe voluntad política y compromiso institucional. En este contexto, Castilla-La Mancha se sitúa como una de las regiones donde la aplicación de esta medida podría marcar una diferencia más visible en la vida de los menores.

Mientras la decisión sigue sin hacerse efectiva, miles de niños y niñas continúan creciendo en entornos marcados por la precariedad, con un futuro condicionado por factores ajenos a su esfuerzo y talento.

Unicef lanza un mensaje claro: la infancia no puede esperar. La prestación por hijo no es solo una ayuda económica, sino una herramienta de justicia social que podría transformar el presente y el futuro de miles de menores en Castilla-La Mancha.

La región se enfrenta ahora a una oportunidad clave para reducir la brecha social y proteger a quienes más lo necesitan.